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ECONOMÍA
Argentina reperfiló el “Bono Alberto”. Fernández Canedo: Método prueba y error. Caen títulos, Merval y sube el dólar
MINING PRESS/ENERNEWS/Clarín

La postergación compulsiva del pago del AF20 escribe un nuevo capítulo del dilema de difícil resolución que enfrenta el gobierno

11/02/2020

DANIEL FERNÁNDEZ CANEDO

Según la irreemplazable Wikipedia, el "método de prueba y error" consiste en probar una alternativa y verificar si funciona. Si es así, se tiene la solución, de lo contrario, se intenta una alternativa diferente.

 

La decisión de reprogramar hasta septiembre el pago del capital del bono AF20 o Dual (coloquialmente bautizado por el mercado como el "bono Alberto", por las iniciales) abrió una nueva instancia que dio por tierra con una idea surgida desde Economía que sostenía que los bonos en pesos emitidos bajo legislación nacional no entrarían dentro del esquema de reperfilamiento que sí estaría en gestación para los títulos en dólares y con legislación extranjera.

Con el AF20 quedó atrás esa idea y se consolidó la paradoja de que el gobernador bonaerense Axel Kicillof​ haya pagado el capital de un bono en dólares (el total del vencimiento fue por US$250 millones) y Martín Guzmán, a los pocos días, haya reprogramado otro en pesos.

La postergación compulsiva del pago del AF20 escribe un nuevo capítulo de un dilema potente y de difícil resolución que enfrenta el gobierno: los vencimientos de deuda en pesos hasta junio suman $850.000 millones, una verdadera montaña de pesos.

Ese dilema, para el caso del bono Dual representó la posibilidad de tener que emitir $113.00 millones. Pero eso no iba a ocurrir después de que el Presidente Alberto Fernández ​dijese en el fin de semana: "No vamos a emitir a lo loco".

Sus palabras llegaron después del fracaso del canje que ofreció el Tesoro, que sólo logró el 10% de adhesión.

Guzmán volvió a la carga y llamó a una licitación para colocar tres bonos (atados a la inflación, la tasa de interés y el dólar) para conseguir pesos y así hacer compensar los que se podrían volcar al mercado por el AF20.

Economía no dio oficialmente el resultado de esa licitación pero en el mercado financiero se dijo que la compra de esos bonos cubriría entre el 40% y el 50% del vencimiento del Dual que ya tenía el 10% de la semana anterior. ¿Lograr fondos por el 60% del vencimiento no era festejar?

Evidentemente no, o por lo menos así lo entendió el presidente que el lunes a la noche tomó la decisión de reprogramar el AF20 ante la alternativa de de tener que emitir demasiado pesos y endureciendo su discurso frente a los bonistas.

El Ministerio de Economía emitió un comunicado con un tono de dureza extraño en Martín Guzmán con dos párrafos para destacar.

Uno es claramente político y no por eso novedoso al afirmar: "Este gobierno no va a aceptar que la sociedad argentina quede rehén de los mercados financieros internacionales, ni va a favorecer la especulación por sobre el bienestar de la gente".

Un mensaje implícito en esa frase podría ser: no voy a emitir para pagarle a los acreedores externos después de suspender la fórmula de indexación de las jubilaciones para contener una parte del gasto público.

El otro párrafo destacado fue, al hablar del fallido canje del AF20: "Hubo cooperación de tenedores locales, no hubo cooperación parte de un grupo de fondos extranjeros que poseen la mayor tenencia del instrumento".

Así el comunicado de Guzmán se refirió, sin mencionarlo, al fondo Templeton, un tenedor importante de deuda argentina frente al que el Gobierno endureció las posiciones.

¿Tendrá que ver con la llegada de la misión del FMI​ (Guzmán logró un buen diálogo con Kristalina Georgieva) y después que el organismo propuso aplicar una quita fuerte a los bonistas?.

Es claro que el Gobierno hizo su apuesta para conseguir una postergación de los pagos al FMI (en 2022 y 2023 vencen US$44.500 millones) antes que una buena relación con los acreedores privados.

Y entre las paradojas de estos días está el hecho de que Kicillof queda como el ortodoxo que paga los vencimientos en dólares y posterga el pago de un compensatorio a los docentes mientras que Guzmán aparece como heterodoxo defaulteando un pago de capital en pesos y se endurece con los bonistas.

El fantasma de una gran emisión de pesos en el corto plazo continuará, por lo menos, hasta fin de marzo, cuando los vencimientos alcanzan a 445.000 millones de pesos, pero difícilmente se pueda llegar actuando a "prueba y error". La caída de los bonos en dólares del martes vuelven a demostrar que los cambios sorpresivos tienen costos y que la negociación de la deuda entró en etapa de definiciones.

Probablemente, el telón comenzará a correrse con la presencia de Martín Guzmán en el Congreso quien, sin "power point" ni cuadros con números precisos ni compromiso de metas, les brindará a los legisladores un panorama sobre el "camino fiscal" que tiene previsto para llegar al equilibrio de las cuentas públicas en el mediano plazo.

La reprogramación compulsiva de un bono en pesos agrega incertidumbre sobre el menú de opciones con que cuenta el equipo económico para transitar hasta el 31 de marzo, cuando el Gobierno tiene previsto dar por terminada la negociación de la deuda.

En el caso del AF20 eligió la opción menos esperada por los operadores del mercado y a poco de andar se conocerán los costos.


Tras el reperfilamiento del “Bono Alberto” se derrumbaron los títulos, subió el dólar y cayó el Merval

ANABELLA QUIROGA

El dólar mayorista cerró a $ 61,12 y el minorista a $ 63,46. Los bonos en dólares cayeron 6% y los denominados en pesos bajaron hasta 10%. El riesgo país subió 5,5%.

El primer reperfilamiento de deuda de la gestión de Alberto Fernández sacudió al mercado. Los bonos en dólares llegaron a derrumbarse hasta 6% mientras que los papeles en pesos se hundieron hasta 10%, presionando sobre el riesgo país que aumentó 5,5% y se acercó a la frontera de los 2000 puntos. El mal clima golpeó también al Merval, que cayó 3%, mientras el dólar minorista escaló 15 centavos para cerrar en $ 63,46.

El Gobierno anunció este mediodía que pagará ahora los intereses y reperfilará el pago del vencimiento de capital del bono, en principio, hasta el 30 de septiembre. La única salvedad son las llamadas "personas humanas" -los inversores minoristas- que tengan tenencias inferiores a un valor nominal de US$ 20.000 al 20 de diciembre de 2019. "A este grupo de tenedores no se les postergarán los vencimientos de capital", indicó el comunicado oficial.​

Además, el Ministerio de Economía postergó para este miércoles una emisión de Lebad (Letras que ajustan por la tasa Badlar) que estaba programada originalmente para este martes con la que busca conseguir fondos para cancelar Lecaps. 

Este martes por la mañana el mercado arrancó en modo negativa y empujó el derrumbe de los papeles argentinos. El Bonar 24 en dólares cayó 6% y el Bonar 20 bajó 5,2%, mientras que el Discount perdió 3%.

Del lado de los papeles en pesos la baja fue más pronunciada. El Bocan 2020 que llegó a perder 16% al comienzo de la rueda y terminó con una caída de 8,2%, mientras el Bogato 2020 bajó 10%.De este modo, el riesgo país, que mide la sobretasa que paga Argentina por endeudarse, subió 5,5% y alcanzó a 1997 puntos básicos.

Para el analista Gustavo Ber, "los activos locales exhibieron una tónica negativa ante los adversos efectos colaterales que tendría asociado" el reperfilamiento del AF20. "Ocurre que no sólo afecta la curva en pesos, que se venía buscando reconstruir a través de sucesivas emisiones, sino que además suma ruido ante la reestructuración de deuda en las próximas semanas dentro del desafiante cronograma, ya que el comunicado resultó poco amigable a los oídos de los inversores y de ahí la inmediata reacción negativa". ​

Para el economista Gabriel Rubinstein el derrumbe financiero se sentirá en la economía real. "Lo que hicieron con el AF20 es default. Se supone que querían evitarlo. Será mucho más difícil seguir reconstruyendo mercado de pesos. Una lástima, ya que era lo único en que habían avanzado bien en tema deuda. Fuerte caída de mercados que afectará a la economía real".

Por su parte el índice Merval también fue arrastrado en la embestida y cayó 3%. Todo el panel principal terminó en rojo, liderado por Transener con una caída de 5%, el Supervielle con -4,9%, seguida por Aluar con -4,4%. ​

La mala racha llegó hasta las ADR que cotizan en Nueva York que también se tiñeron mayoritariamente de rojo, lideradas por la caída de banco Macro con -4%, Irsa con -3,8% y Supervielle con -3,6%.

Por el lado del dólar, el Banco Central volvió a impulsar una suba del mayorista, que terminó a $ 61,12, catorce centavos por encima del nivel del lunes. Suma un aumento del 1,3% en lo que va de febrero. Por el lado del minorista se vendió en promedio a $ 63,46, un alza del 0,7%.

Al comienzo de la jornada las turbulencias del mercado impulsaron al contado con liqui, el dólar elegido por quienes buscan sortear el cepo, que llegó a $ 85, pero con el correr de las horas cerró en $ 83,74, una baja de 0,3% respecto de la cotización anterior. El dólar bolsa se mantuvo estable en $ 82,32 y el blue permaneció en $ 78. 


Qué impacto tendrá en la economía la decisión del Gobierno de reperfilar la deuda en pesos

INFOBAE

MARTÍN KANENGUISER

“A las convocatorias se va con dinero”. En 2001, el presidente del Banco Central Pedro Pou utilizó esta frase para quejarse del ministro de Economía Domingo Cavallo, que quería sostener el pago de la deuda mientras la convertibilidad estallaba en pedazos.

Aquel banquero central le propuso al ministro que defaulteara con los recursos que el gobierno de la Alianza había obtenido en el blindaje, porque era mejor renegociar con todos los recursos disponibles que sin ellos.

Con más caja, el resultado de una renegociación de la deuda siempre resulta menos traumático.

¿Será esta la lógica que animó al ministro de Economía, Martín Guzmán, al “reperfilar” el pago del bono dual?

Resulta difícil comprenderlo, apuntaba un economista de buen diálogo con el ministro, dado que días atrás el funcionario y discípulo de Joseph Stiligtz prometía construir una curva de deuda en pesos.

 
Pedro Pou, el banquero central que le propuso a Cavallo hacer una renegociación con recursos suficientes
Pedro Pou, el banquero central que le propuso a Cavallo hacer una renegociación con recursos suficientes

El mismo economista se sorprendió por el tono beligerante que eligió el equipo económico -similar al que utilizó Cavallo con Wall Street en 2001- en el comunicado en el que anunció la postergación del pago del bono dual al culpar a la “especulación internacional”, un lenguaje fuera de época y poco ajustado a la realidad.

Los mismos economistas que hasta hace algunas semanas valoraban el supuesto background académico del ministro en materia de reestructuración de la deuda, ahora afirman que está sin rumbo antes de haber empezado a negociar. “Este comunicado parece escrito por alguien que sabe de política pero que no entiende cómo funcionan los mercados”, apuntó un funcionario de la gestión de Néstor Kirchner.

Atrás quedaron los análisis políticos que culpaban al gobernador Axel Kicillof de negociar mal y elogiaban a Guzmán por tener un diagnóstico preciso y razonable.

Por delante, con el resto de los vencimientos, al equipo económico le quedan dos opciones, defaultear o pagar. Ambas, con el mismo resultado: mayor inflación.

Si eligiera pagar todos los vencimientos en pesos que tiene por delante, debería emitir una importante cantidad de pesos.

Si, por el contrario, postergara los pagos sin un plan de renegociación global, sino en forma desordenada como hasta ahora, la caída de los bonos se reflejaría en un aumento de la brecha cambiaria.

Mientras el control cambiario actúa como un elemento de estabilización, la brecha opera en el sentido contrario.

 
El presidente Alberto Fernandez y el gobernador Axel Kicillof, que se reunieron hoy, parecen tener una estrategia más similar en materia de deuda que lo que creían los analistas
El presidente Alberto Fernandez y el gobernador Axel Kicillof, que se reunieron hoy, parecen tener una estrategia más similar en materia de deuda que lo que creían los analistas

Hoy, Guzmán eligió un camino intermedio, al dividir la conducta de los tenedores del bono dual entre supuestos tenedores minoristas con una actitud positiva y grandes fondos “especulativos” que pretenderían tener a la sociedad argentina como “rehén”.

“En realidad, la especulación la fomentó Economía cuando anunció días atrás que iba a pagar este bono y ahora lo posterga, cuando la lógica indicaba que deberían haber reperfilado todos los bonos en pesos desde el primer día de gestión, como hizo Hernán Lacunza”, expresó otro experimentado economista.

Lo que está claro, afirmaron ambos economistas es que “a las patadas no se negocia”, a menos de que el plan ya no sea arreglar el tema de la deuda a fines de marzo para apostar a la reactivación, sino la confrontación total.

Pero si esta fuera la estrategia, no se entendería el timing elegido, en la víspera del inicio de la negociación con el FMI para postergar el pago de la deuda de 44.000 millones de dólares con el organismo multilateral de crédito.

La misión tiene un carácter puramente técnico y sólo requerirá de la presencia del auditor regional, Alejandro Werner, si las conversaciones avanzan en forma sustancial.

El presidente Alberto Fernández volvió de Europa con la sensación de haber logrado un importante respaldo de Alemania y Francia, votos importantes en el Fondo. Pero tal vez no preveía que la sinuosa estrategia elegida para negociar la deuda de la provincia de Buenos Aires complicaría el arranque de la renegociación de la deuda nacional, aunque Guzmán había dejado trascender que se trataba de cuestiones diferentes.

Al parecer, sin el debido asesoramiento externo, al ministro todavía le cuesta entender la dinámica del mercado. Algunos inversores temen que, si su gestión fracasara, la alternativa no sería alguien con más experiencia, sino una opción más radicalizada y cercana a la vicepresidenta Cristina Kirchner.

 


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