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ESCENARIO
Covid-19: ¿Hacia otra década perdida en América Latina? Impacto en elecciones
MINING PRESS/ENERNEWS/The Conversation

Sólo Costa Rica y Uruguay siguen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y destinan un 6% del PIB a sanidad

29/06/2020
Documentos especiales Mining Press y Enernews
FMI: PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL (JUNIO 2030)

El Fondo Monetario Internacional estima que Latinoamérica experimentará una contracción económica este año equivalente a lo sucedido tras el crack del 29. En concreto, se prevé una demoledora caída del PIB de un 5,2 % en 2020, frente a un crecimiento esperado del 1,8 % en las estimaciones pre-COVID-19.

Sin embargo, las perspectivas pos-COVID pueden no ser tan catastrofistas. Existen dos motivos que explican la dramática caída de 2020, pero también la posible recuperación en 2021 para así evitar la maldición de otra década perdida.

El primero es la evolución de los efectos económicos propios de una pandemia, mucho más rápidos que en crisis derivadas de otros motivos (por ejemplo, crisis financieras cuyos efectos se dejan ver durante períodos prolongados).

Cuando China estornuda, Latinoamérica se constipa

El segundo se debe a razones intrínsecas a la región, como su fuerte dependencia del precio de las materias primas (principal exportación de la región), el turismo (sobre todo en el Caribe) y la vinculación China-Latinoamérica. Es decir, cuando China estornuda, Latinoamérica se constipa, y en mucha mayor medida que lo que sucede en otras regiones.

La mayoría de los países latinoamericanos son importantes exportadores de materias primas. El colapso en los mercados de productos, sobre todo en el precio del petróleo, pone en serias dificultades a Venezuela, Ecuador, México, Colombia, Brasil y Argentina.

Muertes por covid-19 en América Latina superan las 100.000 y ...

 

Las explotaciones de Vaca Muerta en Argentina y de Pemex en México son inviables con el actual precio del barril. Por su parte, en países como Venezuela o Colombia el petróleo supone el 90% y el 40% de las exportaciones legales, respectivamente.

La fuerte caída en el precio de otros productos también ha hecho estragos. Por ejemplo, el cobre es un motivo de preocupación en Chile (primer exportador del mundo) o Perú, dado que las exportaciones se elevan al 30%.

Por otra parte, la región depende estrechamente de la evolución económica de sus principales socios: China y, en menor medida, Estados Unidos. Esta dependencia se manifiesta en la participación de los países latinoamericanos en cadenas de producción globales, paralizadas debido a las cuarentenas y las restricciones de movilidad.

Brasil y México han tenido que detener sus cadenas de producción en el sector automovilístico o de electrónica ante la parálisis de proveedores chinos de productos intermedios.

Asimismo, la caída en la demanda de China y Estados Unidos ha sacudido a la región. Por ejemplo, el 80% del PIB de México está vinculado a la actividad estadounidense, y otras grandes economías de la zona, como Perú, Brasil y Argentina, cuentan con Asia como principal destinatario de sus productos.

Debilidades estructurales

Para complicar más las cosas, los impactos económicos de la pandemia podrían verse acentuados por las debilidades existentes en la región. Por ejemplo, la inestabilidad política y el descontento social tras las protestas masivas en Chile  y otros países, el estancamiento económico en 2019 (PIB sin crecimiento) y algunos viejos conocidos, como los elevados niveles de corrupción e ineficiencia en las administraciones públicas. Además, es sabido que las infraestructuras son precarias (en concreto las relacionadas con la salud pública).

Llegada del coronavirus a América Latina - Hispanos Press

De hecho, sólo Costa Rica y Uruguay siguen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y destinan un 6% del PIB a sanidad.

¿El escenario pos-COVID será tan dramático para Latinoamérica? Centremos la atención no tanto en cuán profunda será la contracción, sino en la velocidad de recuperación.

Las recuperaciones tras una pandemia son más rápidas: por ejemplo, las llegadas de turistas internacionales a nivel global volvieron a crecer en tan solo cinco meses tras la epidemia por SARS, un período mucho más corto que tras la debacle financiera de 2008. Además, las actuaciones expeditivas y globales por parte de bancos centrales y gobiernos acrecentarán la efectividad de las medidas en esta crisis.

El sector bancario, ¿parte de la solución o del problema?

La salud del sector bancario en la región, con buenos niveles de provisiones, supondrá esta vez parte de la solución y no parte del problema.

Por otro lado, la fuerte dependencia del comercio internacional y los precios de las materias primas hace que la fortuna de Latinoamérica esté necesariamente vinculada a lo que ocurra en China y EEUU. La desescalada global impulsará la demanda de materias primas y el dinamismo en el comercio internacional.

Hay quien argumenta que China estará en peores condiciones que en el pasado para ayudar a Latinoamérica. Sin embargo, China será la única economía grande, junto con India, que se espera crezcan en 2020.

Por otra parte, China aporta mucho más que comercio internacional. También es un gran emisor de inversión extranjera directa en la región, y su enorme proyecto Belt and Road es un importante catalizador de demanda de materias primas.

El impacto social de la pandemia

Otra cuestión diferente es el impacto social de la pandemia, que seguramente será profundo debido a la elevada informalidad en la región (el FMI estima que un 50% de los empleos totales está en economía sumergida). Esto dificulta la efectividad de las políticas sociales al dejar a muchos trabajadores informales sin ningún tipo de cobertura durante la pandemia.

Así las cosas, la región tiene una gran oportunidad de salir de esta crisis vinculando, por ejemplo, la ayuda nacional o internacional a la inversión a la necesaria mejora de los servicios públicos e infraestructuras y la adopción de medidas medioambientales. Se trata de reformas estructurales necesarias para no volver a experimentar, nunca más, otra década perdida.


¿Cómo afectó el coronavirus a las elecciones en América Latina?

CNN

Más de 65 países en todo el mundo han decidido posponer elecciones previstas para 2020 por la pandemia de coronavirus, de acuerdo al relevamiento de la organización IDEA. Te mostramos cuál es la situación en América Latina.

 

En 10 países de la región se aplazaron elecciones, que ahora están previstas para el segundo semestre de 2020 o directamente para 2021. El panorama es dispar: la mayoría de consultas pospuestas son de carácter subnacional, pero también hay elecciones primarias y nacionales que se vieron afectadas por la pandemia, así como un esperado plebiscito en Chile.

¿Qué sucederá en el segundo semestre?

Daniel Zovatto, director regional para América Latina y el Caribe de IDEA Internacional, explicó en entrevista con Carmen Aristegui que 2020 se podría dividir en tres partes en lo que refiere a las elecciones: el primer trimestre, donde algunas instancias electorales se suspendieron pero otras se llevaron a cabo porque la pandemia todavía no había cobrado fuerza en la región; el trimestre abril – junio en el que se tuvieron que aplazar numerosas elecciones; y el segundo semestre del año, que está “en un gran signo de pregunta”.

Para este segundo semestre están agendadas varias de las elecciones aplazadas, incluidas las nacionales de Bolivia y la consulta sobre la Constitución en Chile, a la que para Zovatto hay que prestar especial atención.

Un plebiscito “de enorme importancia” en Chile

El 26 de abril los chilenos tenían previsto decidir a través de un plebiscito si están de acuerdo o no con cambiar la Constitución vigente del país, que fue aprobada durante la dictadura de Augusto Pinochet, y a través de qué mecanismo redactar una nueva carta magna.  El acuerdo para hacer la consulta se alcanzó en noviembre de 2019 luego de un mes de protestas, incendios y enfrentamientos con la policía que dejaron 20 personas muertas y al menos 2.000 heridos.

El plebiscito se pasó para el 25 de octubre “pero tampoco está claro hoy por hoy, debido a la situación muy grave que atraviesa Chile en materia sanitaria, si se va a poder llevar a cabo en el mes de octubre”, según Zovatto. Para el experto un nuevo aplazamiento “sería muy complejo” porque el próximo año ya están previstas las elecciones generales en Chile

Áñez fija fecha, pero con advertencia

Un clima tenso se vive en Bolivia, donde la presidenta interina Jeanine Áñez promulgó el domingo la ley que fija para el 6 de septiembre las elecciones, pero advirtió al expresidente Evo Morales y a los candidatos Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana y Luis Arce del Movimiento al Socialismo que deben hacerse cargo de la situación tras haber exigido “con tanta insistencia” que las elecciones se celebren.

La promulgación llegan días después de que Áñez planteara la posibilidad de postergar “un mes o dos” más las elecciones generales debido a la emergencia sanitaria por el covid-19.

El riesgo de las elecciones en cuarentena

Zovatto considera que América Latina venía “muy convulsa” en 2019, pero “con la esperanza de poder resolver parte de esos problemas y esos conflictos en las elecciones”. No obstante, la pandemia cerró la ventana de las protestas y de las elecciones. “Ambas, protestas sociales y elecciones, fueron enviadas a la cuarentena, así que yo creo que es muy importante tratar de ver cómo, tomando en cuenta todos las precauciones necesarias en materia sanitaria, habilitamos tanto la ventana de participación social como la ventana electoral para precisamente tratar de descomprimir esta situación social, política y económica tan compleja”, analizó.

 


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