DAVID CONSOLI
La lucha contra el cambio climático y el tránsito hacia una economía verde, como la promovida por el Pacto Verde Europeo, se basa en la adopción masiva de tecnologías limpias, desde la energía renovable y los vehículos eléctricos hasta la gestión avanzada de residuos. Sin embargo, un análisis reciente que analiza datos de patentes y de producción de materiales revela una paradoja crucial: aunque se busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles, la transición está creando una nueva y marcada dependencia de minerales críticos, cuya cadena de suministro es inherentemente vulnerable a interrupciones.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que la necesidad mundial de minerales críticos podría cuadruplicarse para 2040. Este aumento drástico traslada la presión ambiental, social y geopolítica de los hidrocarburos a la producción y el comercio de minerales, que no está exenta de dificultades.
El primer obstáculo es la propia disponibilidad física y la infraestructura necesaria. Las reservas mundiales actuales y conocidas de muchos minerales podrían no ser suficientes para cubrir la demanda proyectada. A esto se añade que la extracción y el procesamiento de los volúmenes requeridos para la transición verde exigen una infraestructura que hoy no existe a la escala necesaria.
Además, muchos de los insumos necesarios nunca se han extraído ni procesado a gran escala. Construir y operar la infraestructura minera y de refinado con los estrictos estándares de seguridad y continuidad necesarios para el suministro de energía limpia representa un desafío técnico y económico aún inexplorado. Esta incertidumbre pone en duda la viabilidad de los objetivos ambientales más ambiciosos.
A pesar de los deseables objetivos de reciclaje y nuevas exploraciones, la aceleración de los plazos que exigen las recientes promesas políticas amenaza con generar serios cuellos de botella en el suministro.
La accesibilidad a los minerales está intrínsecamente ligada a su distribución geográfica, lo que expone la cadena de suministro a tensiones geopolíticas y a marcados desequilibrios.