Los recursos se obtuvieron mediante una colocación de bonos corporativos con vencimiento programado en el año 2036.
Southern Perú Copper Corporation (SPCC), subsidiaria del holding Grupo México, anunció el cierre de una operación de financiamiento por un monto de US$ 1.250 millones, recursos que serán asignados principalmente a la construcción y desarrollo de su proyecto minero Tía María, ubicado en la región de Arequipa.
Los fondos fueron estructurados a través de una colocación de bonos de deuda en la plaza financiera de Nueva York, bajo instrumentos que devengarán una tasa de interés fija del 5,35% anual hasta su fecha de vencimiento definitivo estipulada para el año 2036.
Los parámetros de ingeniería de Tía María contemplan el montaje de una infraestructura con capacidad nominal para producir 120.000 toneladas de cobre refinado al año. Para el proceso de beneficio metalúrgico, el complejo utilizará tecnología de extracción por solventes y electroobtención (ESDE) de última generación, diseñada bajo estándares ambientales internacionales. El cronograma de la compañía prevé que el inicio de las operaciones de procesamiento se concrete formalmente durante el tercer trimestre del año 2027. El presupuesto integral de capital fijado para el activo asciende a US$ 1.802 millones, un flujo del cual la operadora ya ha comprometido y ejecutado un neto de US$ 948 millones. Al valor actual de cotización del cobre en los mercados de commodities, los modelos financieros de la corporación estiman que el yacimiento generará exportaciones por US$ 24.100 millones durante sus primeros 20 años de actividad continua, aportando un estimado de US$ 6.200 millones a las arcas públicas por la vía de impuestos de tercera categoría y regalías mineras.
En paralelo, Southern Perú Copper Corporation avanza en los estudios técnicos de Michiquillay, un depósito de pórfido de cobre de clase mundial emplazado en la región de Cajamarca. Las previsiones operativas para este segundo activo estiman un volumen de producción estabilizado de 225.000 toneladas de cobre anuales, complementado por la recuperación de subproductos metalíferos de molibdeno, oro y plata, proyectando una vida útil inicial de explotación superior a los 25 años. De acuerdo con las carpetas de planeamiento de la empresa, el desarrollo de Michiquillay requerirá una inversión fija estimada de aproximadamente US$ 2.500 millones, fijando la fecha estimada para el arranque de la producción comercial hacia el año 2032.