El especialista de la Universidad de Oxford reveló que apenas el 5,8% de las iniciativas globales completa su presupuesto y cronograma original.
El diseño financiero y los esquemas de planificación de capital destinados al desarrollo de infraestructura minera a gran escala registran márgenes críticos de desviación a nivel internacional.
El profesor de la Universidad de Oxford y especialista global en la gestión de megaproyectos, Bent Flyvbjerg, expuso que el principal desafío que enfrentan las carteras de inversión del sector no radica en las contingencias presupuestarias habituales, sino en la ocurrencia de eventos extremos capaces de alterar de manera estructural los rendimientos esperados de los activos. Los datos empíricos provistos por el experto revelan que apenas el 5,8% de las iniciativas de gran envergadura logra concluir sus fases constructivas dentro de los límites del presupuesto y el cronograma originalmente trazados, lo que determina que más del 90% de los desarrollos presenta desviaciones significativas en alguno de estos dos vectores de control.
De acuerdo con las auditorías de rendimiento global presentadas por Flyvbjerg, las iniciativas mineras registran un sobrecosto promedio del 27%. Sin embargo, el análisis del investigador precisó que este porcentaje no constituye la principal amenaza latente para los operadores y fondos de inversión. El verdadero factor de riesgo crítico en la minería se vincula a los desvíos extraordinarios provocados por eventos de baja frecuencia pero de severo impacto material, una variable que el académico tipificó bajo el concepto estadístico de curtosis, el cual mide la probabilidad de experimentar anomalías en las colas de la distribución de datos. Frente a este escenario, Flyvbjerg determinó que la comprensión de estos fenómenos matemáticos es clave para robustecer la toma de decisiones y blindar la ingeniería de proyectos, particularmente en un ciclo condicionado por la creciente demanda internacional de minerales estratégicos requeridos para la transición energética.
A pesar de los ratios de incumplimiento, el especialista remarcó que el riesgo no debe interpretarse como una variable imponderable o inevitable en la industria extractiva, argumentando que la adopción de metodologías y prácticas de gestión avanzadas permite elevar de forma sustancial las probabilidades de éxito de las obras. El uso de evidencia científica y la integración de datos históricos de control operan como las herramientas fundamentales para mitigar la incertidumbre del subsuelo y asegurar que las plantas de beneficio y las minas alcancen sus metas de diseño nominal.