Rodolfo Ovalles, Gerente Legal y de Asuntos Institucionales del proyecto, repasó los hitos del megaproyecto sanjuanino, el impacto positivo del RIGI y los desafíos de cara a una construcción que demandará entre U$S 3.000 y U$S 4.000 millones.
En el marco del evento "Viabilidad de Inversión Minera y Desarrollo de Proveedores", el sector minero argentino expuso su optimismo ante el nuevo escenario normativo y el potencial de sus principales yacimientos de cobre. Uno de los testimonios más destacados fue el de Rodolfo Ovalles, Gerente de Legales y Asuntos Institucionales de Proyecto Los Azules (McEwen Copper), quien analizó el presente del yacimiento ubicado en Calingasta, San Juan, y cómo la industria pasó de "golpear puertas" a ser el foco de atención de los inversores globales.
"Cada vez que desde San Juan gritamos que hacemos minería, antes golpeábamos las puertas; ahora no solo se abren, sino que a veces nos dan la llave. El cambio de la actividad en la Argentina ha logrado esas cosas", destacó Ovalles al inicio de su disertación.
San Juan, la "nave insignia" del cobre en Argentina
Ovalles describió el mapa minero de San Juan como un polo de atracción de clase mundial, destacando proyectos de la envergadura del Distrito Vicuña (con Josemaría y Filo del Sol integrando a Lundin Mining y BHP), la histórica mina de oro Veladero (Barrick y Shandong Gold), Altar, El Pachón y, por supuesto, Los Azules, que cuenta con el respaldo de socios estratégicos como McEwen Copper, Rio Tinto y el gigante automotriz Stellantis.
En este contexto, el ejecutivo ponderó la llegada del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como un elemento nivelador fundamental frente a otros mercados de la región. Dos de los grandes proyectos de cobre de la provincia ya avanzan bajo este marco de incentivos.
El impacto del RIGI: Según Ovalles, herramientas como el Sertiva (certificados para la devolución del IVA) están funcionando de manera excelente.
Competitividad internacional: "Nos aumentó el NPV (Valor Neto Actual), nos hace más defendibles y nos equipara a otros países, como el Chile de hoy", aseguró.
"Minería Regenerativa": Tecnología Nuton y Cobre Verde
Uno de los puntos más sólidos de la presentación fue el enfoque sustentable de Los Azules, definido por la compañía como minería moderna bajo principios regenerativos.
A diferencia de los métodos de molienda tradicionales, el diseño de Los Azules aprovecha las características mineralógicas de su roca para aplicar un proceso de lixiviación directa. Esto se traduce en ventajas ambientales inéditas para la minería a gran escala:
Ahorro hídrico: El proyecto ocupará un 74% menos de agua que una molienda común. Su solicitud de concesión hídrica equivale al consumo de una finca de riego de apenas 200 hectáreas.
Sin dique de colas: Gracias a la tecnología Nuton (desarrollada por Rio Tinto), el proyecto no requerirá la construcción de un dique de colas.
Huella de carbono: En alianza con Stellantis, el objetivo final es alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2038, proyectando una flota 100% eléctrica dentro de la mina y el abastecimiento total mediante energías renovables.
Cátodos directos: "No necesitamos refinar afuera, vamos a producir placas de cobre industrializado directamente en la mina", explicó Ovalles.
Radiografía del empleo y el compre local (Datos a 2026)
Con datos actualizados a abril de 2026, el proyecto registra un total de 512 trabajadores activos (144 empleados directos y 368 de contratistas), lo que representa un vertiginoso incremento del 138% en el último cuatrimestre.
La distribución del empleo y el desarrollo de proveedores locales muestran un fuerte arraigo territorial:
Procedencia de la Fuerza Laboral
En materia de proveedores, entre enero y abril de 2026 la facturación superó los U$S 58 millones. Actualmente, el 49% de los contratos activos están radicados en San Juan y un 17% en Calingasta.
Ovalles aclaró que la matriz actual está fuertemente orientada a servicios (78% en Calingasta frente a 22% en bienes), pero advirtió que esta relación cambiará de forma natural durante la etapa de construcción, donde se requerirá la importación de grandes maquinarias e insumos industriales que hoy no se fabrican en el país.
El camino hacia la construcción: Una inversión de U$S 3.000 a U$S 4.000 millones
La compañía se encuentra finalizando los permisos fundamentales ante el gobierno de San Juan y avanzando en los procesos de factibilidad energética con el ENRE. En paralelo, avanza la precalificación de empresas EPCM (Engineering, Procurement, Construction and Management), con un requisito excluyente: incorporar planes concretos de desarrollo para proveedores locales.
De cara al futuro cercano, Los Azules proyecta hitos de ingeniería únicos en la región:
Alianza con proveedores finlandeses: Se están cerrando acuerdos para la provisión de una planta de extracción por solventes y electroobtención (SX-EW) para generar ácido sulfúrico y cátodos de cobre. Será la planta de este tipo a mayor altura del mundo.
Cronograma: Se prevé un solapamiento entre la ingeniería de detalle (Fase 2) y la puesta en marcha (Fase 3), con el objetivo de alcanzar la producción de sus primeros cátodos en la ventana temporal 2028-2031.
Financiamiento: El desarrollo de la mina requerirá una inyección de capital estimada entre U$S 3.000 y U$S 4.000 millones, los cuales se respaldarán mediante una combinación de equity (capital propio) y project financing.
Frente a quienes cuestionan los tiempos de inicio de las obras, Ovalles fue categórico: "En los últimos 16 meses llevamos invertidos más de U$S 83 millones en el proyecto. Cuando nos preguntan cuándo vamos a arrancar... la verdad es que con ese nivel de inversión, me cuesta entender a qué le llaman arrancar. El proyecto está en marcha".
Un llamado a la madurez institucional y política
Finalmente, el directivo de Los Azules hizo hincapié en la necesidad de cuidar el marco institucional a través de cámaras sectoriales y uniones industriales (como la UISJ y la UIA), enviando además un mensaje directo a la dirigencia política nacional y provincial.
"Necesitamos que los gobiernos estén de acuerdo. No sirve que las provincias discutan entre sí cuando queremos desarrollar una industria para el país. Para los inversores y bancos internacionales es difícil entender nuestras discusiones internas. Debemos dejar de mirarnos el ombligo, ponernos objetivos claros y avanzar de una vez por todas", concluyó Ovalles.