La estrategia apunta a destrabar el estancamiento de la producción de cobre y capturar la demanda de minerales críticos.
La Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) de Chile presentó la segunda edición de su "Estudio distritos productivos para el desarrollo de la minería chilena", una investigación de carácter técnico elaborada por su Centro de Estudios Mineros que clasifica el territorio nacional en 19 distritos clave: 13 complejos productivos activos y 6 distritos potenciales.
El documento determina que la industria minera opera en estructuras geográficas complejas donde coexisten faenas, infraestructuras y proyectos compartidos que trascienden los límites político-administrativos, requiriendo un enfoque distrital para coordinar las condiciones operativas que transformen el potencial geológico en flujos de inversión real.
La presentación formal del reporte fue liderada por el presidente de SONAMI, Jorge Riesco, acompañado por la gerente general, Carolina Vásquez, y el gerente de estudios, Reinaldo Salazar. Los datos analíticos precisan que mientras los 13 distritos activos sostienen los niveles corrientes de financiamiento sectorial, las 6 zonas potenciales abren el vector para diversificar la explotación hacia commodities estratégicos para la electromovilidad y la transición energética, tales como el litio, el hierro, el oro y los yacimientos polimetálicos. Con respecto a la necesidad de implementar reformas y revertir la meseta en los volúmenes de extracción de cobre, fijos en torno a los 5,5 millones de toneladas anuales desde hace más de veinte años, el presidente Jorge Riesco manifestó: "Mirar la minería por distritos permite identificar con mayor claridad dónde están las oportunidades de desarrollo futuro y qué condiciones debe generar el país para aprovecharlas. El potencial geológico no se materializa de forma automática, por lo que es imperativo transitar del diagnóstico a la acción regulatoria y pública".
Por su parte, el análisis prospectivo del portafolio contó con la validación de la Corporación de Bienes de Capital (CBC). El gerente general de dicha corporación, Orlando Castillo, fundamentó la integración de las curvas de inversión de mediano plazo dentro de la planificación de la cadena de valor industrial, concluyendo: "Incorporar el CAPEX histórico y proyectado al 2040 permite pasar de una fotografía de la minería actual a una lectura prospectiva del territorio. No sólo muestra dónde opera hoy la industria, sino dónde está apostando a operar mañana. Eso es exactamente la inteligencia que necesitan los proveedores para anticipar oportunidades y la política pública y coordinación entre privados para generar economías de escala entre distritos".
El informe de SONAMI identifica que la transformación de recursos geológicos en reservas probadas comerciables se encuentra condicionada por restricciones operativas y un régimen de permisología ambiental y sectorial cuyos plazos de tramitación administrativa pueden superar los 11 años de demora, impactando negativamente sobre los balances de la mediana minería. Para corregir esta asimetría, el gremio propone reemplazar los programas públicos fragmentados por una planificación distrital integrada que estandarice los requerimientos de infraestructura logística, el suministro de agua desalinizada y las líneas de transmisión eléctrica dentro de una misma cuenca o espacio geográfico, permitiendo anticipar cuellos de botella técnicos y aplicar matrices regulatorias proporcionales a cada escala de producción.