La unidad comenzó a circular por el Corredor Minero del Sur para evaluar nuevas tecnologías en el transporte pesado.
El uso de combustibles alternativos para el movimiento de cargas pesadas, la construcción de estaciones de servicios en zonas de alta montaña y los planes de eficiencia en el transporte de concentrados metálicos sumaron un avance operativo en el sur peruano.
La empresa de capitales mineros Minera Las Bambas puso en funcionamiento el primer camión impulsado de forma íntegra por Gas Natural Licuado (GNL) para realizar el transporte de concentrado de cobre a lo largo del Corredor Minero del Sur. La iniciativa representa el punto de partida de un programa técnico que busca medir el rendimiento y la viabilidad de nuevos sistemas de propulsión de menor impacto ambiental frente a las exigentes características geográficas del tendido vial nacional.
La primera unidad de carga pesada comenzó sus viajes en el terreno el pasado 15 de marzo de este año y, luego de acumular casi tres meses de evaluaciones continuas en la ruta, los registros técnicos recopilados por la empresa mostraron un desempeño satisfactorio. Las planillas de control determinaron que el motor a GNL cumplió con los parámetros exigidos en cuanto a confiabilidad mecánica, seguridad operativa, rendimiento del combustible y mantenimiento de los tiempos de viaje fijados para el traslado del mineral hacia los centros de despacho.
Con respecto a los objetivos de este plan piloto y la necesidad de incorporar nuevas tecnologías comerciales para mejorar la logística de transferencia en el país, el gerente de Logística de Minera Las Bambas, Luis Moya, detalló: “Este proyecto representa un paso importante en nuestra visión de construir una operación cada vez más eficiente y sostenible. La incorporación del GNL nos permite evaluar alternativas energéticas de menor impacto ambiental y avanzar hacia soluciones innovadoras para el transporte minero en el Perú”.
De forma paralela al comisionamiento del camión, el plan contempló la puesta en marcha de un centro de abastecimiento exclusivo de GNL en la provincia de Espinar, región de Cusco, situado específicamente en la localidad de Coporaque. Esta estación de servicio e infraestructura de carga opera a una altitud superior a los 3.942 metros sobre el nivel del mar, una condición geográfica que la convierte en una de las plantas de suministro de gas licuado de mayor elevación a nivel global y en la más alta que se encuentre documentada dentro del continente americano.