La agenda incluyó reuniones estratégicas con autoridades y visitas a plantas de procesamiento que operan con agua de mar.
El diseño de programas de equipamiento industrial para plantas de beneficio estatales, el análisis de tecnologías de lixiviación que prescinden de agua fresca en zonas áridas y la evaluación de planes de expansión de pequeños yacimientos metalíferos sumaron una agenda de trabajo en el norte de Chile.
El vicepresidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), Juan Carlos Sáez, lideró una delegación técnica en las localidades de Antofagasta y Taltal con el objetivo de relevar las capacidades operativas de la pequeña y mediana minería, un sector considerado clave para dinamizar la actividad productiva de la región.
El despliegue de las autoridades comenzó con una reunión de trabajo junto al gobernador de la Región de Antofagasta, Ricardo Díaz Cortés. En esta mesa técnica se revisó el estado de avance de los convenios de programación conjunta, enfocándose de manera particular en el proceso de adquisición de nuevos chancadores destinados a optimizar el funcionamiento de las plantas de procesamiento que ENAMI opera en las comunas de Taltal y Tocopilla. Al encuentro asistieron además el seremi de Minería, Jorge Astudillo, y la jefa de la División de Presupuesto e Inversión Regional, Mercedes Álvarez.
Con respecto a las necesidades de infraestructura y las dificultades operativas que enfrentan estos sectores por los plazos de tramitación del Estado, el vicepresidente ejecutivo de ENAMI, Juan Carlos Sáez, manifestó: “Antofagasta y Taltal necesitan un impulso fuerte a la pequeña y mediana minería. El gobierno está preocupado por el tema de los permisos, que son los que más afectan a los pequeños proyectos, porque no tienen tanto tiempo para esperar. Hoy hay que sacar mineral y procesar, y como ENAMI estamos empeñados en ayudarlos para que puedan pasar a la siguiente etapa y dupliquen o tripliquen su producción para que puedan abrir nuevas fuentes de trabajo en la región”.
Los consultores mineros indican que el incremento efectivo de la producción en las minas La Perdida y Cachinalito se mantendrá atado a la velocidad de resolución de las carpetas de permisos sectoriales ante los organismos competentes de fiscalización. La regularización de las compras de nuevos chancadores por parte de ENAMI mediante financiamiento regional, la estabilización de los contratos de maquila con plantas de terceros como Minera Las Cenizas y la consistencia en el suministro de agua de mar operarán como las variables críticas de control técnico para validar la viabilidad económica de las operaciones mineras en la provincia.