La minera anglo-australiana difundió su reporte de producción del segundo trimestre de 2026, con la producción de litio (LCE) subiendo 20% interanual gracias al ramp-up de Rincón y al arranque de producción, antes de lo previsto, en Sal de Vida y Fénix 1B. A nivel global, la compañía reportó un crecimiento del 3% en cobre equivalente para el primer semestre.
Rio Tinto confirmó que su negocio de litio fue uno de los motores del trimestre, con una producción de carbonato de litio equivalente (LCE) de 14,6 mil toneladas en el segundo trimestre de 2026, un 20% más que en el mismo período de 2025 y un 15% por encima del primer trimestre del año. En el acumulado del semestre, la producción llegó a 27,3 kt, un salto interanual del 53%.
Ese impulso está directamente ligado a los activos que la compañía opera en Salta y Catamarca: la planta starter de Rincón (Salta) continuó su ramp-up, mientras que Sal de Vida (Catamarca) y Fénix 1B lograron su primera producción, ambos proyectos adelantados respecto del cronograma previsto.
El propio CEO global de Rio Tinto, Simon Trott, destacó el hito en la comunicación oficial: "en litio logramos la primera producción antes de lo previsto en Sal de Vida y Fénix 1B". La guía de producción de litio para 2026 se mantiene sin cambios, en un rango de 61 a 64 kt de LCE.
"En litio logramos la primera producción antes de lo previsto en Sal de Vida y Fénix 1B" — Simon Trott, CEO de Rio Tinto
El panorama global: crecimiento sostenido pese a la incertidumbre geopolítica
En el plano corporativo, Trott remarcó que la compañía viene "logrando crecimiento mientras impulsa el desempeño en todo el grupo, con una producción de cobre equivalente que subió 3% en el primer semestre". El ejecutivo atribuyó la resiliencia del grupo a su escala y diversificación geográfica, señalando que estas fortalezas "continúan sosteniendo nuestra resiliencia y sólido desempeño operativo pese a la incertidumbre geopolítica que persistió durante el período".
Trott sintetizó los principales avances del semestre:
+Hierro: en la región de Pilbara (Australia), la compañía "alcanzó la mayor producción de mineral de hierro de un primer semestre desde el récord establecido en 2018", gracias a su programa de mejora de productividad.
+Cobre: el proyecto Oyu Tolgoi (Mongolia) "continuó su ramp-up según el cronograma, para entregar un crecimiento superior al 30% en el primer semestre".
+Aluminio: el negocio integrado de aluminio a gran escala "sostuvo su fuerte desempeño".
+Simandou (Guinea): la construcción de la mina SimFer y la infraestructura portuaria están "ambas ya más de tres cuartas partes completas, con la puesta en marcha ferroviaria total lograda en el primer trimestre".
+Cobre de crecimiento futuro: la compañía avanza en sus "próximas opciones de crecimiento en cobre en Resolution y Winu".
Trott cerró su mensaje con una definición de objetivo corporativo: "estamos impulsando un cambio de escala en el desempeño operativo para entregar retornos y crecimiento líderes en la industria para nuestros accionistas".

Contexto: el litio argentino en la estrategia global de Rio Tinto
Rincón, Sal de Vida y Fénix forman parte del clúster de activos de litio que Rio Tinto consolidó en el país tras la adquisición de Arcadium Lithium, completada en marzo de 2025. Junto con Olaroz y el proyecto Cauchari (también con presencia en el NOA argentino) y Salares Altoandinos y Salar de Maricunga en Chile, conforman el brazo sudamericano de la división de litio de la compañía, que compite globalmente junto con Jadar (Serbia) por posicionar a Rio Tinto como uno de los mayores productores de litio del mundo.
El resultado del segundo trimestre confirma la tendencia que la empresa viene marcando desde comienzos de año: la Argentina, y en particular el triángulo salino de Salta y Catamarca, se consolida como uno de los polos de crecimiento más dinámicos dentro del portafolio global de la minera, en momentos en que la demanda de litio para baterías y la transición energética siguen bajo la lupa de los mercados.