El análisis plantea el desarrollo de capacidades en el procesamiento de cobre, litio y tierras raras.
Durante su participación en las conferencias del Jueves Minero, organizadas en el auditorio del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el exministro de Energía y Minas, Rómulo Mucho, expuso las variables operativas que introduce la disputa global por el abastecimiento de cobre, litio y tierras raras.
Con respecto al dilema productivo que enfrentan los países con reservas metalíferas en la región, el ingeniero manifestó: "Por eso esto para nosotros es una oportunidad sin precedentes, o vamos a seguir vendiendo minerales o vamos a avanzar más".
El balance de prospectiva presentado detalla que la Agencia Internacional de Energía (AIE) amplió desde el año 2021 el alcance de sus comités técnicos -antes abocados de manera exclusiva a hidrocarburos y carbón- para integrar el seguimiento de los denominados minerales críticos. Los indicadores sectoriales reflejan que, bajo las actuales metas de transición energética, los procesos industriales demandan una mayor masa de componentes metálicos refinados. En referencia a los ritmos de aceleración tecnológica y el requerimiento de insumos mineros, Mucho puntualizó: "Hoy día la tecnología avanza y consume más metales". Las proyecciones compiladas señalan que para el horizonte del año 2050, el mercado global requerirá un volumen físico de cobre equivalente o superior al acumulado total extraído en la historia de la minería moderna.
En el plano del riesgo exploratorio y la puesta en marcha de nuevas operaciones, el informe advierte sobre las restricciones de tiempo que caracterizan a los proyectos mineros a nivel internacional. Los plazos requeridos para completar las fases de prefactibilidad, ingeniería básica, permisos ambientales y construcción de infraestructura civil oscilan en un rango que va de los 10 a los 30 años. Al respecto, el exministro manifestó: "La pregunta del millón es de dónde va a salir ese cobre. ¿Cuántas minas se están abriendo hoy en el mundo? Porque abrir una mina no es de noche a la mañana, puede tomar décadas, 10, 15, 20, 30 años. Esa es la gran pregunta". Frente a esta variable, se planteó la necesidad de estructurar capacidades industriales que permitan al país participar en la cadena de ensamblaje de sistemas de almacenamiento de potencia y vehículos eléctricos, afirmando: "La oportunidad real no está únicamente en extraer recursos, está en desarrollar capacidad para transformarlos".
Asimismo, la exposición evaluó los esquemas técnicos vigentes en el entorno operativo local, precisando que las faenas activas incorporan sistemas complejos de software, robótica, geometalurgia e inteligencia artificial, distanciando a la actividad de los modelos extractivos primarios no tecnificados.