Tras el fallo a favor de Vicuña, McEwen Copper activa su Plan B para la conexión de Los Azules
Después de que el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege) le diera prioridad a Vicuña sobre el 90% de la capacidad de la línea de 500 kV en San Juan, McEwen Copper activó la alternativa de suministro prevista en sus planes de contingencia para Los Azules. La compañía asegura que el cambio de trazado no compromete la ingeniería, los plazos ni la matriz 100% renovable del proyecto cuprífero.
El proyecto cuprífero Los Azules, que la compañía McEwen Copper desarrolla en el departamento de Calingasta, San Juan, definió cómo resolverá el abastecimiento eléctrico de su futura operación luego de que el organismo regulador nacional ratificara la prioridad de acceso a la red de alta tensión a favor del proyecto vecino Vicuña.
La Resolución N° 330/2026 del Enrege, que la compañía analiza junto a sus asesores legales y técnicos, desestimó los recursos de reconsideración y los pedidos de suspensión presentados por distintos actores durante el proceso, entre ellos el Ente Provincial Regulador de la Electricidad de San Juan, la provincia de La Rioja, municipios de la región y empresas mineras con proyectos cercanos como Los Azules, Hualilán y Gualcamayo. El cuestionamiento central apuntaba a la prioridad otorgada a Vicuña sobre el 90% de la capacidad incremental de transporte eléctrico durante un plazo de 25 años, algo que las empresas reclamantes consideraban lesivo para el principio de libre acceso a la red.
El organismo, sin embargo, sostuvo que la ampliación corresponde a la jurisdicción federal del Sistema Argentino de Interconexión y convalidó la prioridad otorgada a Vicuña.
Sin frenar el cronograma
Frente al dictamen, "Los Azules inició el análisis de los alcances legales y técnicos de la medida regulatoria como parte del seguimiento habitual de los procesos regulatorios vinculados a la iniciativa", aseguró la compañía en un comunicado. Sin paralizar sus actividades, la empresa optó por activar la alternativa de conexión previamente contemplada en sus planes de contingencia, resolviendo la restricción regulatoria sin comprometer el diseño de la mina.
"La decisión preserva íntegramente el diseño concebido para Los Azules y no modifica las condiciones de contratación local, el trabajo conjunto con las comunidades, las oportunidades de crecimiento para la región y permite sostener de forma ininterrumpida el cronograma de ingeniería de detalle y las etapas previas a la construcción", remarcó la empresa.
El nuevo trazado: de Mendoza a Calingasta
El dato que completa el comunicado institucional es el recorrido concreto de la alternativa. Según pudo reconstruirse, el suministro eléctrico para Los Azules se reorientará hacia el sur, con una conexión al SADI desde la provincia de Mendoza, sumando una nueva vinculación a San Juan. Esto implica abandonar el trazado original que preveía conectarse a la línea nacional de 500 kV en territorio sanjuanino.
Para viabilizarlo, la compañía prevé extender el corredor eléctrico desde la Estación Transformadora San Jorge, en suelo mendocino, hacia la zona de Calingasta, sobre un trazado ya diseñado en conjunto por las distribuidoras PSJ y DistroCuyo. La compañía sostiene que este cambio de ruta no altera el objetivo de sustentabilidad del yacimiento, ya que se mantendría el acuerdo con YPF Luz para garantizar un suministro 100% renovable.
Calingasta y el sistema eléctrico provincial
Uno de los puntos centrales de la comunicación de Los Azules está relacionado con el abastecimiento de Calingasta. La compañía aseguró que la alternativa de conexión no afectará el suministro eléctrico del departamento.
Por el contrario, sostuvo que la infraestructura prevista podría aportar una mayor capacidad y confiabilidad al sistema energético de San Juan, además de generar mejores condiciones para acompañar la expansión de distintas actividades productivas y la llegada de nuevas inversiones a largo plazo.
El contexto: qué resolvió el Enrege sobre Vicuña
La resolución que gatilló la reacción de Los Azules había sido adelantada en abril y quedó firme recién esta semana. El directorio del Enrege ratificó el martes 28 de julio, en su reunión pública mensual, la autorización que le asegura a Vicuña la disponibilidad del 90% de la capacidad de la línea de 500 kV, tras una audiencia pública realizada el 3 de junio en la que además de Los Azules habían presentado objeciones Barrick Mining, Golden Mining y Casposo Argentina, entre otros actores.
Las obras contempladas incluyen la ampliación de las estaciones transformadoras Nueva San Juan y Rodeo, que se adecuarán para operar en 500 kV, y la construcción de una nueva línea de extra alta tensión de 167 kilómetros entre Rodeo y Chaparro, en un trazado cordillerano que llega a los 3.500 metros sobre el nivel del mar.
Regulación en danza, construcción sin pausa
Según la información difundida por Los Azules, los trabajos actuales incluyen la finalización de procesos técnicos y la planificación de aspectos considerados centrales para avanzar hacia la construcción, entre ellos el esquema de abastecimiento eléctrico que deberá sostener la futura operación minera. El objetivo declarado es garantizar la disponibilidad de electricidad necesaria para la operación sin modificar la planificación ya presentada ante las autoridades y la comunidad.