Los datos presentados por el organismo geológico buscan nutrir la discusión sobre las iniciativas de ley en la Cámara de Diputados.
En una reunión informativa de la Comisión de Minería de la Cámara Baja, el organismo técnico presentó los números que respaldan el debate legislativo sobre los 17 elementos críticos para la tecnología, la defensa y la transición energética. Los recursos ya identificados se ubican en Salta, Jujuy, San Luis, Santiago del Estero, San Juan, Córdoba, Buenos Aires y Río Negro, mientras un modelo estadístico eleva el potencial no descubierto a más de 3,3 millones de toneladas.
La Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación, presidida por la diputada catamarqueña Fernanda Ávila, realizó una reunión informativa para analizar tres proyectos de ley orientados a incorporar a las tierras raras (TR) como minerales de primera categoría dentro del Código de Minería. Las iniciativas, presentadas por los diputados Silvana Giudici (LLA), Carlos Snopek (UP) y Jorge Rizzotti (Provincias Unidas), buscan despejar la falta de referencia expresa a este grupo de elementos en la norma vigente.
El encuentro tuvo como expositor central a Martín Gozálvez, director nacional de Geología y Recursos Minerales del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), quien expuso el panorama de disponibilidad geológica del recurso en el país y su peso en las cadenas globales de suministro, en base al trabajo técnico "Elementos de las Tierras Raras. Panorama general y evaluación del potencial en la República Argentina" (Serie Contribuciones Técnicas — Recursos Minerales N° 48), elaborado por Eduardo O. Zappettini, presidente del organismo.
Qué son y por qué se volvieron estratégicas
Gozálvez explicó ante los legisladores que las tierras raras "no son minerales ni compuestos, son elementos químicos": un grupo de 17 elementos indispensables para la fabricación de imanes permanentes, componentes de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, dispositivos electrónicos y sistemas de defensa. Según el funcionario, la criticidad de una materia prima está definida por dos variables: el riesgo de suministro y su peso económico dentro de la cadena de valor. "Cuando el riesgo del suministro es muy alto y la importancia también es alta, el mineral es crítico", sostuvo.
El directivo del SEGEMAR remarcó además que la criticidad no depende solo de la extracción: también pesa la concentración del refinamiento y la manufactura. Puso como ejemplo al litio, donde América del Sur ya aporta cerca del 30% de la producción mundial pero China concentra alrededor del 60% del refinamiento. Con las tierras raras el patrón se repite de manera aún más marcada: pese a los nuevos descubrimientos y la expansión de minas existentes, cerca del 80% del refinamiento mundial se realiza en China, que además fabrica más del 90% de los imanes de tierras raras.
"Una materia prima no solamente es crítica por la cuestión minera y la extracción, sino también por el refinamiento y la manufactura", planteó Gozálvez en la comisión.
El informe técnico del SEGEMAR precisa que el predominio chino viene en descenso: China pasó de proveer el 95% de las tierras raras procesadas en 2010 al 60% en 2020, tras la puesta en marcha de nuevos proyectos en distintos países que absorbieron parte del incremento de la demanda.
El mercado global: consumo en alza y precios volátiles
Según el documento del SEGEMAR, la producción mundial de óxidos de tierras raras (OTR) pasó de unas 80.000 toneladas en 2000 a 240.000 toneladas en 2020, un salto del 300%. El USGS estimó que en 2019 China produjo 132.000 toneladas de OTR y Estados Unidos 26.000 toneladas, sobre una producción mundial total cercana a las 210.000 toneladas; Australia y Myanmar aportaron unas 22.000 toneladas cada uno.
El consumo mundial creció a un ritmo del 3,9% anual en los cinco años previos a 2020, y se aceleró al 5% ese año pese a la pandemia. Las proyecciones que cita el organismo anticipan un crecimiento del consumo del 4% anual hasta 2030 y de hasta 6,2% anual para la producción de imanes que contienen tierras raras, de la mano de la adopción de tecnologías de bajas emisiones. El valor del mercado global, estimado en unos 2.000 millones de dólares en 2020, podría escalar a 12.000 millones hacia 2030.
En ese contexto regional, Gozálvez destacó que Brasil se ubica como el segundo país con mayores reservas de tierras raras del mundo —el informe del USGS que recoge el SEGEMAR las calcula en 22 millones de toneladas, con recursos del orden de 54 millones—, aunque aclaró que ese país todavía no extrajo una sola tonelada, lo que evidencia la distancia entre potencial geológico y desarrollo industrial efectivo.
El potencial argentino: depósitos chicos, pero con un techo relevante
El informe del SEGEMAR detalla que en el territorio argentino los yacimientos con mineralizaciones primarias de tierras raras se ubican en el noroeste, en las provincias de Salta y Jujuy, en San Luis y en el sur de Santiago del Estero, además de mineralizaciones no evaluadas en pegmatitas del distrito Valle Fértil, San Juan. Entre las mineralizaciones secundarias figuran aluviones en Córdoba (río Ctalamuchita) y San Luis (La Carolina), concentraciones en niveles arcillosos en la zona de Barker (Buenos Aires) y costras de ferromanganeso en la Plataforma Continental Argentina.
Con esa información, el organismo consolidó un total de recursos identificados de 190.394,65 toneladas de tierras raras, cifra que Gozálvez calificó ante los diputados como "relativamente baja" pero suficiente para confirmar la existencia de mineralización en el país.
A partir de esos datos, y siguiendo la metodología de evaluación de recursos no descubiertos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS-GMRAP, con simulaciones de Montecarlo), el SEGEMAR modeló el potencial en dos ambientes geológicos vinculados a episodios extensionales mesozoicos —carbonatitas en Mesopotamia y Sierras Pampeanas, y vetas de tierras raras y torio asociadas a cuerpos alcalinos en la Puna y la Cordillera Oriental—. El resultado: un potencial adicional que totaliza 3.327.200 toneladas de tierras raras, al que se suman 27.000 toneladas de torio. En la comisión, Gozálvez redondeó esa proyección en un rango de entre 3 y 3,5 millones de toneladas.
"Argentina es un país que desde el punto de vista geológico cuenta con potencial, pero para poder llevarlo a una realidad necesita inversión en exploración", sintetizó el funcionario, y agregó que los depósitos identificados hasta ahora son pequeños, fueron estudiados con tecnologías antiguas y no recibieron una inversión exploratoria significativa.