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SOSTENIBILIDAD
El "Arancel Climático" Europeo entra en fase definitiva: Desafíos y claves para la minería y energía de Argentina
MINING PRESS/ENERNEWS

Nota basada en el análisis de  Fabián Garófalo, cofundador de EcoEtika y especialista de la Cámara Empresaria de Ambiente y Sostenibilidad (CEMAS)

19/08/2026

Desde el 1° de enero de 2026, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) exige medir, verificar y tributar por las emisiones de carbono incorporadas en exportaciones hacia la Unión Europea. Qué implica para el acero, aluminio, hidrógeno y fertilizantes, y por qué la medición técnica es la nueva frontera de la competitividad extractiva.

Según el análisis de Fabián Garófalo, cofundador de EcoEtika y especialista de la Cámara Empresaria de Ambiente y Sostenibilidad (CEMAS), el comercio internacional de materias primas e insumos industriales ha cruzado un umbral irreversible. Lo que durante años se consideró una agenda voluntaria de responsabilidad social y sustentabilidad corporativa se ha transformado formalmente en un determinante directo de costos, márgenes de rentabilidad y acceso a los mercados globales. Desde el 1° de enero de 2026 rige la fase definitiva del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (Carbon Border Adjustment Mechanism, CBAM por sus siglas en inglés), el instrumento ambiental de la Unión Europea que grava las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) incorporadas en productos de alto impacto energético e industrial.

Concebido en el marco del Pacto Verde Europeo y el paquete regulatorio "Fit for 55" —orientado a reducir las emisiones netas de la UE en al menos un 55% para 2030—, el CBAM busca equiparar las condiciones competitivas entre la industria comunitaria y los productores de terceros países. Mientras las plantas europeas pagan por sus emisiones dentro del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS), los bienes importados ingresaban históricamente sin un costo equivalente. Para neutralizar la "fuga de carbono" (el traslado de la producción hacia jurisdicciones con regulación ambiental más laxa), la UE aplica ahora en frontera un cargo financiero equivalente al que pagaría un fabricante europeo por la misma huella de carbono.

"El CBAM marca un punto de inflexión: la variable climática deja de ser un atributo voluntario de sostenibilidad para convertirse en un factor de costo directo y de acceso al mercado europeo. La huella de carbono pesa hoy tanto como el costo logístico o el tipo de cambio", señala Fabián Garófalo en su reporte técnico.

 

1. Sectores Alcanzados: Impacto en las Cadenas del Acero, Aluminio, Hidrógeno y Fertilizantes

En su etapa inicial, el CBAM prioriza a los sectores con mayor intensidad de emisiones y mayor riesgo de fuga impositiva. Para la minería, la metalurgia y la industria química y energética regional, los sectores bajo escrutinio directo son:

-Hierro y Acero: Perfiles, tubos, chapas, alambres y ferroaleaciones.

-Aluminio: Aluminio en bruto y productos semielaborados.

-Fertilizantes: Urea, nitratos, amoníaco y mezclas nitrogenadas.

-Hidrógeno: Hidrógeno en estado puro (vector estratégico de la transición energética).

-Cemento: Clínker y cementos Portland.

-Electricidad: Energía eléctrica importada directamente a la red europea.

Un aspecto crítico para los departamentos de ingeniería y comercio exterior es que la normativa exige auditar la cadena "aguas arriba" (upstream). En el sector acero, por ejemplo, el alcance no se limita al tubo o perno final, sino que incluye insumos intermedios como el arrabio y el ferromanganeso; en aluminio, abarca la alúmina y semielaborados; y en fertilizantes, insumos clave como el ácido nítrico y el amoníaco.

Asimismo, la Comisión Europea ha determinado que la verificación se realiza a nivel de código arancelario de 8 dígitos de la Nomenclatura Combinada (NC) de la UE, lo que exige auditar posición por posición arancelaria en cada embarque.

El Umbral de Minimis: A través del Reglamento de simplificación (UE) 2025/2083 (paquete Ómnibus de la UE), se fijó un umbral único que exime del CBAM a quienes importen menos de 50 toneladas anuales de mercancías alcanzadas. Sin embargo, la norma excluye de esta exención al hidrógeno y a la electricidad, los cuales deben reportar obligatoriamente sin importar el volumen.

 

2. Sobrecostos Financieros: Impactos de entre € 80 y € 250 por Tonelada

El circuito operativo establece que únicamente los "declarantes autorizados" en la UE pueden importar estos bienes. Cada mayo se presenta la declaración anual del año anterior, y los importadores deben entregar certificados CBAM comprados a un precio que replica la cotización semanal del mercado EU ETS.

Para 2026, con un valor de los derechos de emisión en torno a los 75 €/tCO₂e (euros por tonelada de dióxido de carbono equivalente), el sobrecosto aduanero para productos metálicos e insumos químicos intensivos en carbono generados con matrices fósiles convencionales puede situarse entre 80 y 250 euros por tonelada exportada.

En el negocio de commodities industriales, este rango de sobrecosto absorbe márgenes operativos completos, convirtiendo a la intensidad de carbono en la variable clave de rentabilidad.

3. Emisiones Directas e Indirectas: ¿Qué Exige Medir la UE?

La metodología exigida por la UE sigue una lógica equivalente a los Alcances 1 y 2 del GHG Protocol:

+Emisiones Directas: Aquellas liberadas en el proceso de producción interno (combustión de combustibles fósiles, calcinación de mineral, reducción química), incluyendo el calor y frío consumidos.

+Emisiones Indirectas: Las vinculadas a la electricidad consumida en el proceso de manufactura. Se calculan en función del factor de emisión promedio de la red eléctrica nacional del país de origen, salvo que la empresa cuente con un contrato de suministro renovable (PPA) directo y trazable con una fuente específica.

Para sectores electro-intensivos emblemáticos como el aluminio o los fertilizantes nitrogenados, el tipo de matriz eléctrica utilizada pesa tanto en la tributación aduanera final como el propio proceso industrial.

4. El Desafío de Argentina: Un Escenario Sin Precio Nacional al Carbono

El reglamento del CBAM contempla un mecanismo de compensación: si el exportador demuestra haber pagado ya un impuesto o precio al carbono en su país de origen, dicho monto puede descontarse del costo del certificado CBAM en la UE.

Sin embargo, en su análisis, Fabián Garófalo enfatiza una vulnerabilidad estructural para el sector exportador argentino: la Argentina no cuenta hoy con un mercado nacional de derechos de emisión ni con un impuesto explícito al carbono de alcance general comparable al EU ETS.

Al no existir un cargo local acreditable, las empresas argentinas no pueden aplicar ningún descuento frente a la aduana europea. Toda la carga fiscal climática migra íntegramente hacia las arcas europeas, reforzando la urgencia de que las cámaras del sector (como CEMAS) y los organismos técnicos promuevan debates sobre marcos de fijación de precio al carbono en el país.

5. La Trampa de los "Valores por Defecto" y la Hoja de Ruta Sugerida

Uno de los mayores riesgos comerciales es que, ante la falta de datos primarios medidos y verificados por auditores independientes acreditados por la UE, la aduana europea aplica "valores por defecto". Estos valores tabulados son conservadores y desfavorables (computan emisiones marcadamente superiores a las reales), sobrecargando artificialmente la tasa a pagar.

Para evitar esta pérdida de competitividad, Garófalo plantea un plan de acción concreto en tres horizontes:

A. Corto Plazo (0 a 6 Meses): Diagnóstico e Identificación

+Cruce del catálogo corporativo a 8 dígitos (Nomenclatura Combinada) con el listado CBAM.

+Coordinación con el importador en la UE ("declarante autorizado") sobre los requerimientos documentales.

+Relevamiento de datos primarios de planta (consumo de combustibles, energía y materia prima).

B. Mediano Plazo (6 a 18 Meses): Medición y Verificación Auditora

+Cálculo de la Huella de Carbono de Producto bajo metodologías alineadas a los Reglamentos CBAM e ISO 14067.

+Verificación formal de datos por organismos de auditoría acreditados por la UE.

+Inversión en eficiencia energética y contratos de abastecimiento de energías limpias (PPAs).

C. Largo Plazo (18 Meses en Adelante): Posicionamiento Estratégico

+Inclusión de la variable de intensidad de carbono en el diseño de nuevos proyectos mineros e industriales (Capex).

+Diferenciación comercial frente a competidores globales que operen con matrices intensivas en carbón.

Conclusión: De la Oficina Ambiental a la Estrategia de Negocio

El CBAM transforma de manera definitiva la gestión ambiental: deja de ser una función puramente regulatoria o de reporte corporativo para transformarse en un componente del costo de ventas y en la llave de acceso a los mercados más sofisticados del planeta.

Para los sectores minero, energético y metalúrgico de la región, la capacidad de medir, auditar y certificar fehacientemente cada tonelada de carbono incorporada en sus productos ha dejado de ser una opción técnica para convertirse en un requisito de supervivencia comercial.


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*La información y las opiniones aquí publicados no reflejan necesariamente la línea editorial de Mining Press y EnerNews

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