La nación andina se consolida como un actor clave en la cadena de suministro internacional de tecnologías limpias.
A pesar de concentrar más del 50% de los recursos clave para la transición energética, el país enfrenta el reto crítico de la escasez de mano de obra calificada y talento multidisciplinario.
bse posiciona como una potencia mundial capaz de proveer más de la mitad de los minerales críticos necesarios para la economía global baja en carbono, incluyendo insumos vitales como el cobre y el litio. Sin embargo, este enorme poderío estratégico y natural choca contra un obstáculo estructural: la escasez de mano de obra calificada y la falta de especialización técnica necesaria para sostener el crecimiento a largo plazo.
Durante su presentación en el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026), Tamiko Hasegawa advirtió que esta limitación en el capital humano podría restringir significativamente los beneficios que el país debería obtener de su liderazgo en la transición energética. Si bien operaciones avanzadas como Quellaveco han demostrado que la automatización y la capacitación específica -como la incorporación de mujeres en camiones autónomos- reducen brechas operativas, el panorama general del sector exige una profunda actualización.
El desafío de formar talento multidisciplinario
La minería del futuro ya no depende exclusivamente de la extracción convencional, sino que demanda equipos multidisciplinarios integrados por economistas, expertos en sostenibilidad, abogados e ingenieros ambientales capaces de gestionar tecnologías limpias. Ante este escenario, Hasegawa enfatizó que es indispensable potenciar programas de formación profesional que involucren activamente a las nuevas generaciones de todas las regiones del país.
Aunque instituciones como el IIMP impulsan espacios de capacitación para más de 1.000 jóvenes, la brecha de especialización sigue latente. El verdadero desafío para el Perú radica en transformar su ventaja natural en una ventaja competitiva basada en el conocimiento, garantizando que el talento humano esté a la altura de las exigencias de la industria minera global.