En su exposición en la 23° edición del Council of the Americas, organizada por AS/COA y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, María Eugenia Sampalione, directora ejecutiva para Argentina de Newmont, detalló el modelo de desarrollo territorial que la compañía aplica en Santa Cruz junto con el BID. Como caso testigo, presentó la construcción de una línea eléctrica de alta tensión entre Bajo Caracoles y Los Antiguos, con una inversión cercana a los US$ 40 millones, que beneficiará a 15.000 personas, potenciará la producción de cereza de la zona y generará un ahorro estimado de US$ 8 millones para el gobierno provincial.
María Eugenia Sampalione, directora ejecutiva para Argentina de Newmont —la cuarta productora aurífera del mundo—, participó del panel de minería de la 23° edición del Council of the Americas (AS/COA), organizada junto a la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) en el Alvear Palace Hotel de Buenos Aires. Además de repasar la inversión de la compañía en la extensión de vida útil de Cerro Negro, la ejecutiva dedicó buena parte de su exposición a describir el modelo de desarrollo territorial que Newmont aplica en la provincia de Santa Cruz.
El modelo: inversión productiva y desarrollo territorial
Sampalione explicó que el enfoque de la compañía se apoya en dos ejes complementarios. El primero es lo que definió como "inversión productiva": tecnología, seguridad y extensión de la vida útil de la mina. El segundo es el desarrollo territorial, un trabajo que Newmont sostiene desde hace una década junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de que las contribuciones de la compañía no tengan un uso discrecional sino que se traduzcan en mejoras concretas de calidad de vida para las comunidades.
"Cuando hablamos de infraestructura, hablamos de rutas, caminos, huertos, aeropuertos, pero también educación, edificios educativos, salud", detalló la ejecutiva, quien remarcó que, como empresa, Newmont asume la responsabilidad de que cada contribución tenga un desarrollo territorial "previamente estudiado y previamente analizado", de modo que, una vez concluido el ciclo minero, esas comunidades puedan acceder a otras fuentes de desarrollo económico, como el turismo o la agricultura.
El caso Los Antiguos: una línea de alta tensión de US$ 40 millones
Como ejemplo concreto de ese modelo, Sampalione detalló la obra que la compañía financia a través de su contribución al Fondo Minero de la provincia de Santa Cruz: la construcción de una línea eléctrica de alta tensión que conectará la localidad de Bajo Caracoles con Los Antiguos, con una inversión cercana a los US$ 40 millones. Según indicó la ejecutiva, la obra debería finalizarse en los próximos meses.
Energía de red para reemplazar al gasoil y potenciar la cereza de Los Antiguos
La ejecutiva remarcó el doble impacto de esa infraestructura. Por un lado, reemplazará el actual abastecimiento a gasoil de Los Antiguos —localidad conocida por su producción de cereza, que Sampalione describió como "una de las mejores del mundo"— por energía de red, lo que permitirá una producción agropecuaria más eficiente y de menor costo para los productores de la zona.
Por otro lado, la obra proveerá energía de calidad a 15.000 personas de la localidad y generará un ahorro estimado de US$ 8 millones para el gobierno provincial, según los cálculos presentados por la directiva de Newmont.
"Un fin sostenible, pensando en el desarrollo territorial"
Sampalione utilizó el caso de Los Antiguos para sintetizar la filosofía de la compañía en materia de responsabilidad territorial: que cada contribución que realiza la minería esté orientada a un objetivo sostenible en el tiempo. "Es hacer del desarrollo y de cada contribución que nosotros hacemos que tenga un fin sostenible, pensando en el desarrollo territorial de la minería", cerró la ejecutiva.