El diario estadounidense recorrió Añelo y la cuenca neuquina para retratar el desembarco masivo de trabajadores, las inversiones que llegan de la mano de Vista y Pampa Energía, y las tensiones sociales y ambientales que despierta el boom de hidrocarburos no convencionales.
El diario estadounidense The New York Times publicó un extenso reportaje firmado por Emma Bubola sobre Vaca Muerta, en el que analiza si el yacimiento de shale ubicado en la provincia de Neuquén puede convertirse en el motor que reescriba la historia económica de Argentina, marcada por décadas de inestabilidad.
La "tierra prometida"
La nota arranca con un contraste: en un desierto patagónico que luce igual que hace 100 millones de años, hoy avanzan torres de perforación que extraen petróleo y gas de esquisto a niveles inéditos para el país. El NYT describe la escena a partir de testimonios de trabajadores, entre ellos Raúl Krasuk, encargado de pozos de Vista, quien definió la zona como "la tierra prometida".
El artículo recuerda que el presidente Javier Milei calificó a Vaca Muerta como una "panacea" para la Argentina, con capacidad de resolver la crónica inestabilidad económica mediante el ingreso masivo de dólares por exportaciones. Según el diario, este año el petróleo crudo superó por primera vez en la historia a la harina de soja como principal producto de exportación del país.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, es citado sosteniendo que se trata de "la gran oportunidad" para que la Argentina prospere. El texto también menciona que el fondo del inversor estadounidense Peter Thiel adquirió recientemente más de USD 76 millones en acciones de Vista Energy, como señal del interés de capitales internacionales en la cuenca.
Añelo, epicentro de la "fiebre"
Buena parte del reportaje se detiene en Añelo, la localidad más próxima a los yacimientos, cuya población se duplicó en los últimos dos años hasta llegar a 12.000 habitantes, según su intendente, Fernando Banderet. El funcionario relató al NYT su propia historia de superación —de vivir en un ómnibus reacondicionado a codearse con líderes internacionales por su rol en el boom petrolero— y calificó el fenómeno como "una revolución".
Sin embargo, el propio Banderet reconoció públicamente el mes pasado que "no hay tanto trabajo para todos", y pidió a los recién llegados que dejaran de arribar al pueblo. El diario retrata a trabajadores migrantes que llegan en ómnibus con apenas una mochila y una carpa, como Sabino Poblete (46), que arribó desde Córdoba haciendo dedo, o Ezequiel Barrozo (27), que triplicó su salario de policía en Rosario al conseguir empleo en la construcción en Añelo.
Cifras del boom
El NYT repasa los números del crecimiento de la formación, que contiene la cuarta reserva mundial de petróleo de esquisto y la segunda de gas de esquisto: la producción del país supera hoy los 850.000 barriles diarios, frente a unos 500.000 hace una década. En la última década, además, Vaca Muerta contribuyó a transformar el histórico déficit energético argentino en superávit.
El artículo atribuye parte del impulso reciente a los incentivos fiscales de la administración Milei y a las mayores facilidades para exportar combustibles, que permitieron avanzar en un nuevo gasoducto clave. Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, es citado calificando el momento como "un cambio estructural, fundamental, transformador", y afirmando que la disciplina fiscal sumada al desarrollo del shale "pueden reescribir" la historia de inestabilidad del país.
Las dudas y las grietas sociales
El reportaje no se queda solo con la mirada optimista. Señala que los sectores que crecen bajo el gobierno de Milei —energía y minería— generan relativamente pocos empleos en comparación con otros más intensivos en mano de obra, como la manufactura o el comercio, golpeados por las políticas de ajuste y la apertura importadora.
El NYT contrasta la efervescencia de los yacimientos con la parálisis de polos industriales como el de la provincia de Buenos Aires, y describe cómo, incluso dentro de Neuquén, trabajadores fuera del sector energético —docentes, empleados municipales— ya no llegan a cubrir el costo de vida, en parte por la quita de subsidios al gas.
La nota da espacio a las voces del pueblo mapuche, entre los principales opositores al fracking en la región. La activista Lef Nawel es citada describiendo la situación como "la paradoja de la nueva Argentina": "o estás adentro o estás afuera". Las comunidades denuncian quemas contaminantes, mala gestión de residuos químicos y advierten sobre el riesgo de agotamiento de ríos ya afectados por el cambio climático.
El diario incluye también el testimonio de Olga Mabel Campo, referente mapuche cuyo hijo trabaja en el sector pese a la oposición de su madre, y que sufrió dos accidentes laborales graves. Con la indemnización pudo construir su casa en Añelo. "Dicen que Vaca Muerta va a salvar al mundo", concluye Campo en la nota, en un tono que combina resignación y escepticismo.
El NYT enmarca además el boom en un escenario internacional donde la seguridad energética cobra cada vez más valor, en medio de las tensiones vinculadas al conflicto en Irán, lo que —según el diario— le da a la Argentina mayor protagonismo en los mercados globales de energía.