El proyecto se desarrollará en la planta El Águila a partir del reaprovechamiento de ripios acumulados por la extracción de ulexita.
Mediante una inversión estimada en US$ 70 millones, el biministro Daniel Mas rubricó el acuerdo con Quiborax para poner en marcha un proyecto pionero de economía circular enfocado en la recuperación de litio a partir de pasivos industriales.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, concretó la firma del primer Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) suscrito exclusivamente entre el Estado de Chile y una compañía privada. El acuerdo habilita a Quiborax S.A. para desarrollar un innovador esquema de procesamiento orientado a extraer litio desde ripios históricos acumulados en la planta El Águila, en el marco de la producción previa de ulexita proveniente del Salar de Surire.
La ceremonia oficial, desarrollada en Arica, contó con la participación de delegados presidenciales, el gobernador regional Diego Paco Mamani y el gerente general de Quiborax, Allan Fosk. Durante el encuentro, el titular de la cartera enfatizó que el país debe prepararse para liderar un nuevo ciclo en la industria del litio bajo un modelo de certeza jurídica y previsibilidad institucional. “Necesitamos que los particulares tengan un marco normativo que dé garantías para que haya un interés por desarrollar esta industria”, puntualizó el biministro.
Alcances técnicos y modelo de economía circular
El convenio marca un hito regulatorio al diversificar la producción nacional hacia fuentes secundarias, evitando la explotación convencional de salares. El contrato se extenderá hasta alcanzar la comercialización de un volumen cercano a las 20.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) o hasta el 31 de diciembre de 2046.
En una primera fase, la empresa deberá certificar reservas, cumplir con la tramitación ambiental y finiquitar la factibilidad técnica y económica. El proyecto excluirá cualquier faena de exploración en salares y se limitará estrictamente al tratamiento de los pasivos históricos ya depositados. Una vez superadas las etapas de ingeniería y evaluación, la iniciativa prevé una inyección de US$ 70 millones y un incremento superior al 20% en la dotación laboral de la compañía en el norte del país.