El grafito es catalogado como un mineral crítico por economías globales debido a su alta demanda en sectores industriales.
Un estudio especializado del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET) en la cuenca del Alto Chicama reveló cinco sectores altamente favorables para la prospección de grafito, destacando el enorme potencial del yacimiento para las nuevas tecnologías globales.
El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET) dio a conocer los resultados de una investigación orientada a relevar el potencial de minerales críticos en el país, identificando importantes recursos de grafito en la cuenca del Alto Chicama, situada en la región La Libertad. El estudio técnico delimitó cinco segmentos geológicos con características óptimas para la prospección de este codiciado recurso: Baños Chimú, Huaranchal–Quiruvilca, Huamachuco–Sanagorán, Huamachuco–Angasmarca y Sarín.
De acuerdo con el informe oficial, el sector de Huamachuco–Angasmarca registró los valores más sobresalientes, arrojando una estimación preliminar de 2,6 millones de toneladas métricas de recursos de grafito. Debido a su volumen y calidad mineralógica, tanto este segmento como el de Huaranchal–Quiruvilca se han posicionado como las áreas prioritarias para profundizar las investigaciones y fases de exploración futuras.
Un mineral crítico para la transición energética
El grafito es considerado en la actualidad como un insumo estratégico indispensable a escala internacional. Países y bloques de gran peso económico -como Estados Unidos, la Unión Europea y Australia- lo catalogan formalmente como un mineral crítico, dado su rol transversal en cadenas productivas avanzadas.
Dependiendo de sus propiedades físicas y químicas, el grafito hallado en La Libertad encuentra aplicaciones clave en la manufactura de materiales refractarios, soluciones energéticas, electrónica de precisión y medicina. Asimismo, el INGEMMET planteó la necesidad de continuar los análisis de laboratorio para determinar su viabilidad en aplicaciones de alta tecnología, tales como la producción de grafeno y la fabricación de ánodos para baterías de ion-litio, fortaleciendo así el conocimiento geocientífico y ofreciendo información técnica de vanguardia para los inversionistas del sector minero.