El secretario de Minería sostuvo que las leyes provinciales que fijan porcentajes obligatorios de mano de obra y proveedores locales constituyen una "aduana interior" y abogó por un consenso federal para eliminarlas, aunque matizó que la propia industria tiende a contratar cerca de sus operaciones.
Luis Lucero, secretario de Minería de la Nación, cuestionó en el Forbes Mining Summit las normativas de varias provincias que exigen a las empresas mineras contratar proveedores y empleados locales en porcentajes que —según describió, sin mencionar jurisdicciones puntuales— van del 70% al 90%. El funcionario adelantó que la posición del Gobierno, expresada días atrás por el ministro del área, es que ese tipo de normas son jurídicamente inconstitucionales.
"Son una aduana interior que frena la circulación de riqueza y de personas dentro del país, cosa que va contra la letra y el espíritu de la Constitución."
Lucero planteó como escenario deseable avanzar hacia "un consenso federal" en el que las provincias acuerden dejar sin efecto esas exigencias, bajo la premisa de que un trabajador argentino debería poder emplearse en cualquier provincia donde surja una oportunidad.
El matiz: la propia minería busca proveedores y empleo local
El funcionario matizó su postura con dos argumentos. Primero, uno económico: trasladar trabajadores en forma rotativa hacia zonas remotas encarece la operación, por lo que a las empresas les conviene minimizar esos traslados. Segundo, y "quizás más importante", la licencia social: las mineras tienen interés genuino en que la comunidad cercana al proyecto perciba los beneficios de su instalación, lo que redunda en una mejor imagen y en menor conflictividad.
"Si la minera es percibida por la comunidad como un buen ciudadano que educa, entrena y contribuye a la creación de proveedores eficientes, eso redunda en beneficio de la comunidad y de la imagen de la empresa."
Lucero citó como antecedente a Minera Alumbrera, la primera mina moderna de la Argentina desde los años 90, y señaló que todas las operaciones posteriores replicaron ese interés por nutrirse de proveedores y trabajadores locales.
El funcionario insistió en que el país necesita "medir en qué podemos ser buenos y en qué no", en diálogo con la Cámara de Proveedores Mineros Argentinos, para identificar los déficits de formación antes de que se conviertan en un cuello de botella. Remarcó además que la incorporación de personal sin la preparación adecuada implica riesgos tanto para el trabajador como para la compañía, dado el perfil de riesgo propio de la actividad minera.