Las modificaciones técnicas e ingenieriles ya cuentan con la aprobación oficial de la autoridad de aplicación provincial.
En el marco de los estudios previos a la construcción y la definición de su ingeniería final, PSJ Cobre Mendocino dio un paso fundamental hacia la optimización de su rendimiento operativo al incorporar tecnología de vanguardia orientada a potenciar la eficiencia del recurso hídrico y la seguridad ambiental.
Las mejoras técnicas, recientemente presentadas y aprobadas por la autoridad de aplicación, redefinen el diseño del yacimiento para maximizar la recuperación de insumos y elevar los estándares productivos antes del inicio de las obras.
La optimización central radica en la incorporación de un sistema de filtrado de colas de alta capacidad desarrollado por la consultora internacional Knight Piésold. Este mecanismo permite recuperar una proporción sustancial del agua utilizada en el proceso de flotación y transformar la pulpa en una torta compacta con aproximadamente un 85% de sólidos y muy bajo contenido de humedad, destinada al apilamiento en seco. “La decisión de incorporar esta tecnología implica una mayor inversión y también un aumento en los costos operativos, pero representa una mejora tecnológica y ambiental superadora para optimizar el uso de recursos y fortalecer la seguridad operacional”, señalaron desde la compañía.
Mayor procesamiento con el mismo caudal de agua
Gracias a esta actualización ingenieril y a la revisión de los modelos geológicos impulsada por recientes campañas de perforación in-fill, el proyecto incrementará su capacidad de procesamiento de 28.000 a 42.000 toneladas diarias de mineral. Lo destacable del esquema es que operará con los mismos 141 litros por segundo de agua ya autorizados por la normativa ambiental.
Este incremento responde también a un ajuste en la ley de corte (cut-off), impulsado por las condiciones actuales del mercado internacional del cobre. Al reducirse este umbral, parte del mineral de baja ley que originalmente iba a ser descartado en la escombrera se incorporará al circuito productivo, permitiendo extraer mayor valor sin ampliar la huella superficial del proyecto.
Estabilidad geotécnica y cierre progresivo
El uso de colas filtradas aporta beneficios estructurales significativos sobre el depósito de relaves. Al reducir drásticamente la saturación del material dispuesto, se incrementa la densidad y compactación, facilitando las tareas de estabilización, control operacional y un cierre progresivo con coberturas y revegetación a lo largo de la vida útil de la mina.
Con estas optimizaciones técnicas, el complejo proyecta una producción anual estimada en 75.000 toneladas de cobre, 80.000 onzas de oro y 900.000 onzas de plata, multiplicando los beneficios económicos para Mendoza en materia de exportaciones, regalías, empleo calificado y aportes fiscales al servicio del desarrollo provincial.