La iniciativa legal contempla beneficios fiscales orientados a reconocer adecuadamente el riesgo y los plazos propios de la actividad minera.
Presentado por el presidente José Antonio Kast en Cerro Castillo, el nuevo paquete legal incorpora un Estatuto para el Segmento Junior y regímenes simplificados en bolsa para diversificar el riesgo, atraer capitales y potenciar la competitividad de la minería chilena.
En el marco del ‘Proyecto de Ley de Mercado de Capitales, la Casa Propia y el Ahorro’ anunciado por el presidente José Antonio Kast, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, enfatizó el impacto estratégico que tendrán los nuevos incentivos tributarios orientados a dinamizar la exploración minera temprana en el país. La iniciativa busca superar las barreras financieras tradicionales que limitan a las compañías de menor escala frente a la concentración de presupuestos en grandes firmas. “La exploración es el corazón de la minería, pero es una etapa de alto riesgo [...]. Al integrarla al mercado de capitales, diversificamos ese riesgo de manera inteligente y atraemos fondos de inversión globales y nacionales que buscan rentabilidad y sostenibilidad”, remarcó el secretario de Estado.
Estatuto Junior y simplificación bursátil
El proyecto de ley crea formalmente el Estatuto de Incentivos para la Inversión en el Segmento Junior de la Bolsa, facultando a las plazas bursátiles -con previa aprobación de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)- a constituir un segmento especial para clasificar a los emisores como Emisores de Exploración Minera.
Asimismo, la propuesta sustituye las rígidas exigencias de la Ley N°18.045 por un régimen simplificado, eximiendo a estas firmas de la inscripción en el Registro de Valores y estableciendo el acompañamiento obligatorio de un Agente Patrocinador. Adicionalmente, se implementa un mecanismo para traspasar los gastos de exploración greenfield directamente a los inversionistas que fondeen las operaciones.
Panorama de la exploración en Chile
Actualmente, el financiamiento de la búsqueda de nuevos yacimientos depende casi en exclusiva de recursos privados, dejando a las empresas junior fuera del mercado público por los altos costos regulatorios. Según datos de Cochilco, el presupuesto nacional de exploración alcanzó los US$ 874 millones, con el cobre liderando el 76% del gasto (US$ 669,6 millones); sin embargo, los fondos destinados estrictamente a la fase inicial apenas rondan los US$ 206 millones, un déficit que el nuevo marco normativo busca revertir con capitales mixtos y mayor competitividad global.