La estrategia combina el cumplimiento tributario responsable con inversiones directas en infraestructura social y salud.
El Informe de Contribuciones Fiscales de la compañía refleja un salto sustancial en su aporte a los países anfitriones, destacando la priorización del empleo local, la cadena de abastecimiento nacional y proyectos estratégicos de infraestructura y educación.
En el marco de su estrategia de desarrollo sostenible, Barrick consolida su rol como socio a largo plazo en las 17 naciones donde opera, alcanzando un valor económico generado de US$15.800 millones para los países anfitriones durante el ejercicio 2025, lo que representa un marcado incremento frente a los US$12.400 millones registrados en 2024. Del total consolidado, US$5.000 millones correspondieron estrictamente a pagos por concepto de impuestos y regalías.
Los resultados del último Informe de Contribuciones Fiscales evidencian un impacto directo sobre las cuentas públicas y el dinamismo productivo regional. En Tanzania, por ejemplo, las operaciones de la minera inyectaron aproximadamente US$1.200 millones a la economía local, posicionando a la firma como la principal contribuyente fiscal y repartidora de dividendos del Estado. Casos similares se registraron en la República Democrática del Congo -con el rol estratégico de la mina Kibali- y en la República Dominicana, donde la compañía aportó más de US$1.500 millones, incluyendo un pago anticipado de US$150 millones para fortalecer el equilibrio fiscal gubernamental.
Cadena de valor, empleo y compras locales
Más allá de las obligaciones tributarias, el modelo de gestión corporativa prioriza la integración con las economías domésticas mediante un robusto programa de abastecimiento y contratación de mano de obra:
+ El 75% del gasto total en adquisiciones se destinó a proveedores locales, totalizando US$7.100 millones distribuidos en más de 7.400 empresas de los países anfitriones.
+ A cierre de 2025, la plantilla global alcanzó los 60.070 colaboradores, de los cuales el 96% proceden de las naciones donde se emplazan las operaciones.
+ Se desembolsaron US$283 millones en concepto de dividendos directos al Estado en las jurisdicciones aplicables.
Inversión social más allá de la mina
El impacto económico se complementa con programas específicos destinados a robustecer la infraestructura y las capacidades regionales. Entre las iniciativas destacadas del período figuran la modernización de instalaciones hospitalarias en Papúa Nueva Guinea mediante el Programa de Crédito Fiscal, y el despliegue en Tanzania de la iniciativa educativa Future Forward, proyectada para dotar de nueva infraestructura escolar a unos 45.000 estudiantes. “El enfoque de la compañía es sencillo: pagar la cantidad correcta de impuestos, regalías y dividendos al estado, en el lugar y momento adecuados, al tiempo que genera empleo, apoya a las empresas locales e invierte en las comunidades donde opera”, remarcaron desde la directiva, ratificando el compromiso de entregar un legado de prosperidad duradera una vez concluido el ciclo extractivo de los yacimientos.