Vicuña iniciará una nueva campaña de exploración en la alta cordillera, que contempla aproximadamente 55.500 metros de perforación diamantina durante los próximos 12 meses. Los trabajos estarán concentrados principalmente en Filo del Sol y permitirán continuar ampliando el conocimiento geológico del depósito y generando información técnica para acompañar el avance de las ingenierías del proyecto integrado.
La campaña se desarrollará en Argentina y Chile, a altitudes de entre 4.500 y 5.500 metros sobre el nivel del mar, y prevé operar con hasta ocho equipos de perforación en simultáneo. El programa incluye pozos de podrían ir más allá de los 1.500 metros de profundidad, lo que requiere equipamiento de alta capacidad y experiencia técnica específica para operar en condiciones de alta montaña.
Para ejecutar el programa, Vicuña seleccionó a Boart Longyear Argentina y Hy-Tech Griffith Drilling Argentina, luego de un proceso licitatorio competitivo que contempló evaluaciones técnicas, comerciales, de seguridad y salud ocupacional, sustentabilidad y desarrollo local. Para llevar adelante las tareas, serán necesarios equipos de alta capacidad, con excelente manejo de la desviación del barreno y recuperación del testigo. La participación simultánea de ambas compañías permitirá desplegar la capacidad necesaria para cumplir con el programa previsto.
La campaña 2026-2027 dará continuidad al trabajo exploratorio desarrollado por Vicuña en la cordillera de los Andes y permitirá incorporar nueva información para seguir avanzando en la definición técnica del proyecto.
Vicuña avanza hacia el desarrollo integrado de los depósitos Josemaría y Filo del Sol, a través de un plan de desarrollo por etapas en Argentina y Chile.
La estrategia contempla una evolución progresiva de la infraestructura y de las capacidades operativas, alineada con la madurez de cada activo y enfocada en construir uno de los distritos cupríferos más relevantes a nivel global.

LAS ETAPAS DEL PROYECTO
El proyecto se estructura en etapas en Argentina y Chile, alineadas con la madurez de cada activo y con la infraestructura necesaria para su desarrollo. La inversión total a lo largo del tiempo se estima en USD 18 mil millones.
+ La primera etapa se enfoca en el depósito Josemaría, con el desarrollo de una mina a cielo abierto y una planta concentradora diseñada para futuras expansiones, con el objetivo de acelerar la producción inicial y generar flujo de caja operativo temprano.
+ La segunda etapa contempla el desarrollo de los recursos de óxidos de Filo del Sol y una planta para la recuperación de cobre, oro y plata, ampliando la capacidad productiva del proyecto y removiendo la capa de óxidos sobre los sulfuros de Filo del Sol.
+ La tercera etapa contempla la expansión de la planta concentradora y el desarrollo del depósito de sulfuros de Filo del Sol para elevar los niveles de producción a aproximadamente 293.000 toneladas por día. Esta etapa incorpora infraestructura estratégica, bajo esquema de outsourcing, incluyendo una planta desalinizadora de agua, un sistema de transporte de concentrado y la instalación de una planta de tratamiento de concentrado.
Se espera que Vicuña se ubique entre las cinco principales operaciones de cobre, oro y plata del mundo, con una producción anual promedio durante los primeros 25 años completos de aproximadamente 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata.
Durante los primeros 10 años de producción, se prevé que el proyecto entregue aproximadamente 2,5 millones de toneladas (Mt) de cobre, 5,5 millones de onzas (Moz) de oro y 214 millones de onzas (Moz) de plata.