La operación no utilizará recursos hídricos de cuencas o ríos locales, abasteciéndose íntegramente de una planta desalinizadora.
Southern Perú Copper Corporation presentó un balance operativo sobre el desarrollo del proyecto minero Tía María, ubicado en el distrito de Cocachacra, provincia de Islay, región Arequipa.
Óscar Rodríguez, director de Ingeniería de Planta y Desarrollo de Nuevos Procesos de la empresa, precisó que la obra registra un avance de ejecución superior al 47%, consolidando el objetivo de finalizar la construcción e iniciar la producción hacia finales del próximo año.
Hasta la fecha, la compañía ha ejecutado una inversión acumulada superior a los 700 millones de dólares en la zona. A este monto se le suman más de US$1.000 millones comprometidos para la adquisición de equipamiento técnico que arribará progresivamente al país. La meta operativa contempla alcanzar una capacidad proyectada de 120.000 toneladas anuales de cátodos de cobre de alta pureza.
Ingeniería procesal y compromiso ambiental
El proyecto Tía María contempla la explotación a tajo abierto de dos yacimientos: La Tapada (420 millones de toneladas de reservas con una ley promedio de 0,43% de cobre) y Tía María (225 millones de toneladas con 0,19% de ley promedio).
En el aspecto hídrico, Southern Perú ratificó que la operación no utilizará agua de las cuencas ni de los ríos locales. La totalidad del insumo provendrá del océano mediante una planta desalinizadora construida en el distrito de Mejía, desde donde el recurso será bombeado hacia el área de procesos en Cachendo.
El circuito metalúrgico integrará chancado, aglomeración y lixiviación en pilas dinámicas compuestas por 114 celdas para procesar cerca de 9 millones de toneladas de mineral. Mediante el sistema de extracción por solventes y electrodeposición (SX/EW), se utilizarán cerca de 2.000 toneladas diarias de ácido sulfúrico generadas en el complejo de Ilo para comercializar cátodos con un grado de pureza del 99.999%.
Inserción laboral y gestión social en el Valle de Tambo
Respecto al relacionamiento con el entorno, la empresa detalló la estrategia de empleo local implementada en la provincia de Islay. La política social priorizó la contratación de pobladores de la zona para labores de reforestación, acondicionamiento de accesos y habilitación de plataformas.
De manera complementaria, el programa sumó a la plantilla a 230 becarios y profesionales jóvenes egresados del Valle de Tambo, quienes han sido integrados contractualmente a la empresa para asumir responsabilidades de supervisión y operación en la futura planta. Con este modelo, Southern Perú busca demostrar la coexistencia armónica y sostenible entre la minería moderna, la agricultura, el turismo y la pesca en el sur del país.