Tras la pausa invernal, la provincia reactiva las campañas de perforación, mapeo geológico y estudios geofísicos.
Con la mejora de las condiciones climáticas en la Patagonia, la provincia de Santa Cruz dio inicio formal a la temporada de exploración minera en el Macizo del Deseado, una de las formaciones auríferas y argentíferas más importantes de la región.
Actualmente, la provincia registra 14 proyectos en fase de exploración activa que alistan el despliegue de equipos técnicos para ejecutar campañas de perforación, muestreo, mapeo geológico y geofísica.
La Secretaría de Estado de Minería, dependiente del Ministerio de Energía y Minería provincial, fiscaliza el desarrollo técnico y administrativo de este paquete de iniciativas focalizadas en la identificación de nuevas reservas de oro y plata.
Avances de Fomicruz y desembolso de capitales canadienses
Dentro del esquema público, la empresa estatal Fomicruz S.E. proyecta ejecutar una campaña de aproximadamente 4.000 metros de perforación en el proyecto San Agustín. La firma pública venía de completar una fase inicial de 622 metros antes del freno por las condiciones invernales, orientada a cuantificar el potencial del área.
En el ámbito privado, la minera canadiense Fredonia Mining anunció una asignación presupuestaria de 10 millones de dólares canadienses (CAD) para el yacimiento El Dorado-Monserrat. La inyección de capital estará destinada a intensificar los trabajos de campo y perforación profunda para delimitar los recursos del depósito.
Promoción internacional y cadena de valor
Desde la autoridad de aplicación minera remarcaron que la exploración constituye el eslabón primario para dar continuidad a la actividad minera provincial, garantizando la contratación de proveedores locales y la generación de puestos de trabajo calificados.
Como parte de la estrategia de atracción de inversiones, la provincia y Fomicruz S.E. participaron recientemente en el foro "Argentina Mining Norte 2026", donde expusieron el catálogo de áreas disponibles ante compañías y fondos de inversión internacionales. Con el despliegue territorial en marcha, Santa Cruz busca consolidar la certidumbre jurídica y técnica para transformar los prospectos del Macizo del Deseado en futuras operaciones productivas.