Las alianzas buscan modernizar la infraestructura productiva bajo estándares sostenibles e impulsar la llegada de capitales internacionales.
La Corporación Venezolana de Minería y PDVSA suscribieron estratégicos acuerdos con empresas estadounidenses para reactivar la producción de oro en El Callao y potenciar el desarrollo petrolero en la Faja del Orinoco.
En un movimiento estratégico destinado a atraer inversión extranjera y reactivar el aparato productivo nacional, el Gobierno venezolano concretó importantes alianzas con empresas estadounidenses en los sectores de la minería y los hidrocarburos.
Por un lado, en el marco de la reunión de Energía del G20 celebrada en Houston, Texas, la Corporación Venezolana de Minería (CVM) firmó un acuerdo de concesión con la firma estadounidense Heeney Capital (Dune Materials, LLC). Este pacto contempla una concesión operativa por 30 años y proyecta una inversión inicial de hasta 1.000 millones de dólares, la cual se ejecutará en alianza con Mercuria Energy, comercializadora global de materias primas.
El proyecto se centrará en el Parque Industrial Minero III Chocó, ubicado en El Callao (estado Bolívar), con la finalidad de aumentar y optimizar la producción y el procesamiento de minerales, especialmente del oro. Entre las acciones contempladas destacan la rehabilitación, modernización y expansión de la infraestructura minera bajo estándares de prácticas responsables y sostenibles.
Avances en la Faja Petrolífera del Orinoco
En forma paralela, la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, ratificó los avances en la reactivación energética al celebrar la firma de un Memorándum de Entendimiento entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la compañía norteamericana Continental Resources.
A través de sus canales oficiales, la mandataria detalló que esta alianza busca elevar las capacidades técnicas y financieras para el desarrollo integral del Bloque Ayacucho 2, ubicado en el estado Anzoátegui dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco.
El Bloque Ayacucho 2 abarca aproximadamente 126.000 acres y cuenta con reservas estimadas en 30.000 millones de barriles de crudo. Rodríguez precisó que, una vez se formalice el acuerdo definitivo, la empresa estadounidense asumirá la operación del área con una participación total, impulsando la producción de hidrocarburos y generando nuevas oportunidades económicas para el país.
Ambos acuerdos representan un paso significativo en el fortalecimiento de las relaciones económicas y comerciales entre Venezuela y Estados Unidos, orientados a revitalizar sectores clave para la economía venezolana.