El informe RDS-1 ubica a la región como una de las de mayor crecimiento relativo en energía nuclear, con Argentina como uno de los países con reactores operativos y en construcción del bloque.
Para la región de América Latina y el Caribe, el informe de la OIEA proyecta un salto muy superior al promedio mundial. La capacidad nuclear regional, que cerró 2025 en apenas 5,1 GW(e), podría llegar a entre 8 GW(e) (escenario bajo) y 26 GW(e) (escenario alto) para 2060 — es decir, hasta cinco veces más.
En términos de adiciones, el escenario alto proyecta 21 GW(e) de nueva capacidad regional hasta 2060, con retiros de menos de 1 GW(e). En el escenario bajo se sumarían 6 GW(e), con 3 GW(e) de retiros.
La producción de electricidad de origen nuclear en la región treparía de 36 TWh en 2025 a entre 67 TWh y 204 TWh en 2060, elevando su participación en la matriz eléctrica regional de 1,8% a un rango de 1,6%-5%.
El consumo eléctrico regional se duplicaría hacia 2060, creciendo a un promedio del 2,2% anual, mientras que el consumo energético total prácticamente se estancaría (+1%) — la región seguiría el patrón mundial de electrificación de la matriz energética.
Un dato saliente del informe: en América Latina y el Caribe, los reactores modulares pequeños (SMR) representarían cerca del 40% de toda la capacidad nuclear nueva instalada hasta 2060, tanto en el escenario bajo como en el alto — uno de los porcentajes más altos entre todas las regiones relevadas por la OIEA.
Argentina en el informe
Según la actualización de reactores a fin de 2025 que releva el organismo (basada en el RDS-2, "Nuclear Power Reactors in the World"), Argentina cuenta con 3 reactores operativos por 1.631 MW(e) de capacidad neta, más 1 reactor en construcción de 25 MW(e) —CAREM25, aunque el informe no lo nombra específicamente por unidad—. En 2025 la producción nuclear del país fue de 10,8 TWh, equivalente al 7,1% de la electricidad total generada.