Contempla reservas por 257.000 toneladas de mineral para abastecer a la industria de fungicidas orgánicos.
El Poder Ejecutivo de Mendoza remitió a la Legislatura provincial el expediente de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto metalífero Cobre San Romeleo, iniciando la instancia de ratificación legislativa según lo exige la normativa ambiental y minera del territorio provincial.
La decisión administrativa se sustenta en la resolución favorable emitida por la Autoridad Ambiental Minera (AAM) -integrada por la Dirección de Minería y la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental-, que completó la evaluación técnica bajo el marco normativo de la Ley 5961 y el Decreto 820/06.
El proyecto es de pequeña escala y tiene como titular a LABSA SA, mientras que las operaciones sobre el terreno estarán a cargo de la firma AREX MINING SA. La iniciativa prevé extraer óxido de cobre en el sur mendocino para destinarlo íntegramente como materia prima en la producción local de sulfato de cobre, insumo clave para la elaboración de fungicidas agrícolas orgánicos utilizados en la vitivinicultura regional.
Ubicación, procesamiento en circuito cerrado y evaluación técnica
El yacimiento está ubicado en el Puesto Aguas de Isaac, Quebrada de San Romeleo, en el distrito Río Barrancas, a unos 160 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe. El sitio cuenta con reservas cubicadas por 257.000 toneladas de mineral con una ley media de 1,29% de cobre, lo que garantiza una vida útil operativa estimada en 20 años.
Para la extracción del metal, la ingeniería contempla un método de disolución amoniacal en circuito cerrado. Este procedimiento tecnológico permite capturar, condensar y reutilizar los gases generados para regenerar la solución lixiviante dentro de la misma planta, minimizando el consumo de reactivos y anulando el vertido de efluentes no tratados.
La evaluación ambiental incorporó el Dictamen Técnico de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y el Informe Único Final de la Comisión Evaluadora Interdisciplinaria Ambiental Minera (CEIAM), integrada por organismos como el INTA, el Departamento General de Irrigación, la Municipalidad de Malargüe y la UTN. Asimismo, en diciembre de 2025 se desarrolló una Audiencia Pública híbrida donde más del 90% de las intervenciones ciudadanas resultaron favorables.
“Cobre San Romeleo demuestra que la minería de pequeña escala puede integrarse directamente a las cadenas productivas mendocinas. El proyecto agregará valor a un recurso provincial para sustituir importaciones de sulfato de cobre y dinamizar el empleo en Malargüe”, destacó Jerónimo Shantal, director de Minería.
Plan de manejo hídrico y garantías postcierre
El texto que evaluará la Legislatura fija condicionantes ambientales estrictos agrupados por fases de ejecución. Antes del inicio de las obras de construcción, la empresa deberá presentar una Línea de Base Ambiental, obtener la concesión de uso de agua por parte del Departamento General de Irrigación y constituir un seguro o garantía de recomposición ambiental.
Asimismo, la DIA exige presentar el diseño final de ingeniería de la pileta de mineral agotado, las escombreras y el dique de colas, incluyendo pruebas de lixiviación y sistemas impermeables para evitar filtraciones en acuíferos. Tras finalizar la explotación, la firma deberá sostener un Plan de Monitoreo Ambiental Post Cierre por un término mínimo de cinco años bajo la supervisión de la Policía Ambiental Minera.