Un informe de la División de Recursos Naturales del organismo analizó 24 años de comercio de equipamiento, químicos y servicios para la minería en una muestra de 76 países.
La minería es el principal sector exportador de varios países de América Latina, pero el auge extractivo no siempre se traduce en desarrollo de proveedores locales. Un nuevo documento de proyectos de la CEPAL, elaborado por Lorenzo Cassini para el proyecto MinJust, midió qué países lograron pasar de comprar equipamiento, químicos y servicios para minería en el exterior a desarrollar capacidades propias —e incluso exportarlas— entre 2000 y 2023.
La pregunta de fondo conecta directo con el debate que atraviesa a la región, incluida la Argentina bajo el RIGI: ¿alcanza con que la minería crezca para que se desarrolle una industria de proveedores, o hace falta política industrial activa?
Cómo se mide el "cambio estructural"
El informe define tres niveles de progreso, comparando el promedio 2010-2012 contra 2021-2023 (2019 para servicios, por disponibilidad de datos): Sustitución de importaciones: el país redujo su déficit comercial del rubro al menos 25%; Desarrollo intermedio: además de reducir el déficit, aumentó sus exportaciones al menos 25%; Cambio estructural: cumple ambos requisitos y termina con superávit comercial en el rubro.
Sobre 12 países mineros analizados y sus tres rubros (equipamiento, químicos, servicios), solo se registraron 8 casos de "cambio estructural" en 36 combinaciones posibles. Y la mayoría se concentra en servicios, donde las barreras de entrada son más bajas.
Brasil, la excepción en equipamiento
Brasil es el único país de la muestra latinoamericana que logró cambio estructural en equipamiento minero: redujo su déficit comercial, aumentó exportaciones más de 25% y cerró el período con superávit en el rubro. En químicos y servicios, en cambio, no muestra el mismo salto.
Chile, con la puerta de servicios
Chile logró cambio estructural, pero en servicios de apoyo a la minería —no en equipamiento ni en químicos, donde no muestra avances significativos. Es el mismo patrón que repiten Filipinas, Rusia (que llegó a "sustitución de importaciones") y Australia: los servicios mineros aparecen como la vía de entrada más accesible para desarrollar proveedores competitivos.
Perú y México, sin señales de cambio pese al boom
El dato que más llama la atención es negativo: ni Perú ni México —dos de las economías mineras más grandes de la región— muestran señales de cambio estructural ni de sustitución de importaciones sostenida en ninguno de los tres rubros. Perú sí incrementó exportaciones en químicos y servicios, pero no lo suficiente como para reducir su déficit comercial de forma significativa. Canadá e Indonesia comparten ese diagnóstico.
Malasia e India, los modelos a seguir
A nivel global, Malasia es el único país de toda la muestra que logró cambio estructural en los tres rubros a la vez: equipamiento, químicos y servicios. India lo logró en equipamiento y servicios, aunque en químicos aumentó exportaciones sin reducir su déficit lo suficiente.
"El fenómeno de cambio estructural resulta relativamente excepcional (...) solo un número limitado de países logra transitar desde la dependencia de importaciones hacia la sustitución eficaz de insumos y la generación de exportaciones competitivas", remarca el informe.