Un relevamiento del sitio especializado australiano Stockhead detalla cómo el RIGI se convirtió en una carta de presentación para atraer capitales mineros de Australia.
El régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que impulsó el Gobierno de Javier Milei sigue sumando socios del otro lado del Pacífico. Según un relevamiento del sitio especializado en minería Stockhead, las compañías que cotizan en la Bolsa de Valores de Australia (ASX) se anotan cada vez más para acceder a los beneficios fiscales del esquema, tanto gigantes de la talla de BHP y Rio Tinto como desarrolladores junior de oro y plata.
El artículo enmarca el fenómeno dentro del giro económico del gobierno libertario: mientras el ajuste fiscal —lo que el propio texto describe como el enfoque "motosierra"— licuó salarios pero también bajó la inflación (de 211% interanual en los últimos días del gobierno peronista a 33,5% hacia agosto de este año), el Ejecutivo mantuvo como política de Estado un esquema de beneficios pensado para atraer inversión extranjera a sectores como infraestructura, turismo, tecnología, acero, forestal, minería y energía.
El corazón del RIGI, repasa la nota, pasa por la baja de la alícuota del impuesto a las ganancias corporativo del 35% al 25%, la amortización acelerada, la posibilidad de computar y transferir a terceros los quebrantos impositivos después de cinco años, y una retención sobre dividendos del 7% que cae a 3,5% a partir del séptimo año.
Los números del RIGI, según la plataforma oficial
Citando la plataforma de monitoreo del propio Gobierno argentino, Stockhead precisa que hay 23 proyectos ya aprobados por casi US$50.000 millones de inversión futura, con una generación estimada de 108.450 empleos directos e indirectos. Más de la mitad de esos proyectos corresponden al sector minero. Otros 25 proyectos están bajo evaluación, por cerca de US$160.000 millones adicionales.
BHP y Rio Tinto, los pesos pesados que ya entraron
De acuerdo con el relevamiento de la ASX que hizo el sitio, tres compañías australianas ya fueron aprobadas o aplicaron formalmente al RIGI. No sorprende, señala la nota, que las dos mineras más grandes del mundo hayan aprovechado la política para respaldar desarrollos de litio y cobre a gran escala: la política de inversión permisiva de Argentina la está convirtiendo en uno de los mercados de crecimiento más relevantes para ambos metales clave de la transición energética.
Entre los proyectos ya aprobados figura el desarrollo del distrito cuprífero Vicuña por parte de BHP, en su joint venture 50-50 con Lundin Mining, por casi US$10.000 millones.
Las junior corren contra el reloj hasta 2027
El plazo para aplicar al estatus RIGI fue extendido en febrero de este año por 12 meses más, hasta el 8 de julio de 2027. Esa prórroga, explica Stockhead, les abrió la puerta a compañías cuyos proyectos no estaban lo suficientemente maduros para el plazo anterior.
En ese grupo se ubican Challenger Gold —que avanza con su proyecto aurífero Hualilán, en San Juan— y Unico Silver, ambas mencionadas por la nota entre las ASX que ya avisaron a sus inversores que buscarán acceso a los beneficios impositivos del régimen para sus desarrollos de oro y plata.