El vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Tomás Gonzales, advirtió sobre la urgente necesidad de contar con procedimientos administrativos más eficientes y predecibles para la industria extractiva local. Según el directivo, la dilación en la permisología amenaza con restar competitividad al país frente a otras jurisdicciones globales en un momento clave para la atracción de capital, tecnología y talento internacional.
El representante gremial recordó que Perú cuenta actualmente con una cartera de proyectos mineros que supera los US$ 64.000 millones. Este portafolio coincide con un contexto internacional altamente favorable, donde la demanda de metales como el cobre, el oro y la plata se ve impulsada por macrotendencias globales como la transición energética, el avance de la inteligencia artificial, la electrificación masiva y la expansión de centros de datos.
Al referirse al cuello de botella institucional que atraviesa la tramitación de proyectos, Tomás Gonzales remarcó la importancia de la agilidad en la gestión pública.
"En minería, donde desarrollar un yacimiento puede tomar entre 10 y 20 años, los plazos son determinantes. El Perú compite por capital, tecnología y talento con otros países, por lo que necesitamos procedimientos predecibles, eficientes y capaces de acompañar oportunamente las inversiones".
"Tener recursos no es suficiente. Uno de los retos pendientes es agilizar los permisos y viabilizar los proyectos".
Asimismo, el vicepresidente del IIMP hizo hincapié en el rol dinamizador que cumple la minería en el desarrollo de las economías regionales. Durante el segundo trimestre de 2026, la actividad económica se expandió en 19 departamentos del país, y en 12 de ellos las tasas superaron el promedio nacional del 2,6%. Regiones como Ica y Arequipa —que registró un crecimiento del 4,2%— explicaron gran parte de su desempeño gracias al impulso del sector minero y su efecto multiplicador en la cadena de proveedores, empleos y servicios locales