La compañía prevé unos 17.000 metros de perforación en 2026 en dos programas: uno en Arizaro y otro de definición dentro de Lindero. El objetivo es convertir recursos en reservas.
Fortuna apuesta a ampliar el horizonte de su mina Lindero, en la provincia de Salta. La compañía comprometió para 2026 un presupuesto de US$ 3,7 millones destinado a exploración brownfields, es decir, en el entorno de una operación ya en marcha, a través de dos programas de perforación.
El primero es el de Arizaro, con unos 11.000 metros de perforación exploratoria. Su objetivo es evaluar y extender hacia el suroeste y en profundidad el potencial de 2,5 kilómetros de rumbo identificado en la zona.
El segundo es el de Lindero Infill, con alrededor de 6.000 metros dirigidos a los Recursos Minerales Inferidos ubicados por debajo de la envolvente del pit final de reservas. La meta es convertir esos recursos en reservas y, de ese modo, extender la vida útil de la mina.
Lindero realizó su primera colada de oro en octubre de 2020. En 2025 produjo 87.489 onzas de oro, y su operación sostiene 1.091 empleos directos y de contratistas en la región de Tolar Grande.
Con estos programas, la empresa plantea que seguirá enfocada en maximizar el valor de sus activos mediante un crecimiento orgánico disciplinado, apoyado en la exploración cerca de la infraestructura existente.