El Informe de Finanzas Públicas del segundo trimestre recorta el crecimiento de 2026 a 1,8% por la caída del PIB minero (-0,9%), pero eleva los ingresos fiscales gracias a un cobre que promedia US$5,9 la libra y un litio de US$19 el kilo. El déficit efectivo cerraría en 2,0% del PIB.
La Dirección de Presupuestos (Dipres) de Chile corrigió a la baja el crecimiento de 2026, de 2,1% a 1,8%. La razón principal es el mal desempeño de los sectores ligados a recursos naturales, en particular minería y pesca. El PIB minero caería 0,9%, cuando el informe anterior preveía un resultado plano.
El problema está en el cobre. Su producción viene débil desde mediados de 2025, con una base de comparación exigente y labores de mantención y mejora de yacimientos. En el primer trimestre, la minería restó 0,5 puntos al crecimiento del PIB. La minería no cobre amortiguó parte de la caída: el hierro se recuperó con la normalización de las operaciones de CMP, y el litio mostró mayor capacidad productiva y más envíos al exterior. Para el segundo semestre, la Dipres espera una mejora de la minería del cobre a medida que la base de comparación se vuelva menos exigente.
En paralelo, los precios dieron otra señal. El cobre marcó máximos históricos: US$6,4 la libra en la Bolsa de Metales de Londres el 13 de mayo y US$6,7 en el Comex el 2 de junio. La Dipres subió su proyección de precio promedio 2026 de US$5,5 a US$5,9 la libra, por la demanda ligada a inteligencia artificial, transición energética y tecnología, más las disrupciones logísticas y los mayores costos del lado de la oferta. El litio se proyecta en US$19 el kilo, frente a los US$14 del informe anterior, en un mercado con mayor equilibrio entre oferta y demanda.
Petróleo y combustibles: el golpe en los precios
El conflicto en Medio Oriente domina el escenario externo. El informe recuerda que la Agencia Internacional de Energía lo calificó como la mayor disrupción del mercado petrolero de la historia. El WTI llegó a rozar los US$120 por barril durante una jornada y luego retrocedió ante señales de acuerdo, aunque al cierre del informe (11 de junio) el tránsito por el estrecho de Ormuz seguía mayoritariamente interrumpido. La Dipres proyecta un WTI promedio de US$85 en 2026, cerca de 40% sobre los niveles previos al conflicto.
El efecto local fue el alza de combustibles de marzo. La inflación anual llegó a 4,0% en abril, con el componente de energía volátil aportando 1,23 puntos. Luego, el anuncio de una baja de unos $100 por litro en los combustibles, posterior al cierre estadístico, movió las expectativas de inflación para diciembre de 4,1% a 3,7%. La convergencia a la meta de 3% se espera para 2027. La recaudación del impuesto a los combustibles se proyecta en $2,57 billones, 13,9% menos en términos reales.
Quién paga la cuenta
Los ingresos efectivos del Gobierno Central se proyectan en $79,7 billones (21,9% del PIB), $876.889 millones más que en el informe anterior. La mejora viene casi entera del sector minero. En contraste, la tributación del resto de los contribuyentes baja $479.965 millones, por una demanda interna más débil.
En el caso de Codelco, el mayor precio del cobre más que compensa la menor producción proyectada. Lo mismo vale para la minería privada.
Déficit y deuda
El gasto se proyecta en $86,9 billones (23,9% del PIB). El déficit efectivo sería de 2,0% del PIB y el estructural de 2,6%, en línea con la meta del decreto de política fiscal. La deuda bruta cerraría 2026 en 42,7% del PIB.
El cobre alto tiene un techo contable. El balance estructural descuenta el efecto del ciclo de precios: con un cobre a US$5,9 frente a un precio de referencia de US$4,38, buena parte de la bonanza no cuenta como ingreso estructural. Por eso los traspasos de Codelco por cobre, que efectivamente suman $2,87 billones, valen solo $1,86 billones en términos estructurales.
Empresas públicas e inversión
El informe dedica atención a las empresas públicas. Los pasivos financieros de las empresas del Estado subieron de unos 6% del PIB a comienzos de la década de 2010 a 10,6% del PIB en el primer trimestre de 2026, principalmente por la deuda de Codelco (+4,7 puntos del PIB), mientras la de ENAP bajó 1,1 puntos.
La política de dueño incluye la capitalización de las utilidades 2025 de Codelco, junto con un plan de optimización de costos e inversiones, y una estrategia de dividendos en ENAP que separe los resultados transitorios de los permanentes.
La buena noticia es la inversión. El catastro de la Corporación de Bienes de Capital del primer trimestre subió 33% para el cuatrienio 2026-2029 frente al anterior. La minería aumentó 60% y la energía 35%.