La extracción de agua de mar llegó a 8,11 m³/s en 2025, más que el triple de lo registrado en 2016. Cochilco precisa que el crecimiento del último año se dio sin nuevas plantas desaladoras: vino de un mayor aprovechamiento de la infraestructura existente.
El agua de mar es cada vez más protagonista en la minería chilena del cobre. En 2025 la extracción de esta fuente alcanzó 8,11 m³/s, un 4,6% más que el año anterior, y ya equivale al 36,8% de toda el agua extraída por las operaciones, frente al 34,1% de 2024, según el informe de Cochilco.
La serie histórica muestra la magnitud del cambio: en 2016 se extraían 2,45 m³/s de agua de mar, y en 2025 la cifra llegó a 8,11 m³/s, un incremento de 231%. En el mismo período, la extracción de agua continental pasó de 13,36 a 13,94 m³/s, con un máximo de 14,98 m³/s en 2024.
La desalinización lidera
Del agua de mar extraída en 2025, el 70,4% (5,71 m³/s) fue desalinizada. El crecimiento del último año estuvo impulsado principalmente por este tipo de agua: la desalinizada aumentó 0,28 m³/s y explicó cerca del 80% del alza total del uso de agua de mar.
La composición del abastecimiento marino en 2025 fue la siguiente: Agua de mar desalada propia: 4,83 m³/s (59,5%); Agua de mar sin desalar adquirida a terceros: 1,23 m³/s (15,2%); Agua de mar sin desalar propia: 1,17 m³/s (14,4%); Agua de mar desalada adquirida a terceros: 0,88 m³/s (10,8%)
En total, el 26,0% del agua de mar fue comprada a terceros y el 74,0% correspondió a suministro propio. Cochilco aclara que, para este estudio, el volumen se contabiliza una vez que el agua ingresa al sitio minero, sin considerar la captación en el mar.
Sin plantas nuevas en 2025
El organismo remarca que durante 2025 no entraron en operación nuevas plantas desalinizadoras para la minería del cobre. El aumento del uso de agua de mar refleja, por lo tanto, una mayor utilización de capacidad instalada, incluida infraestructura incorporada recientemente.
El catastro del informe incluye plantas como Escondida Water Supply, de BHP (2.500 l/s de capacidad de desalación, en operación desde 2018), Spence Growth Option, también de BHP (1.000 l/s, desde 2021), y Quebrada Blanca Hipógeno, de Teck (865 l/s con potencial de 1.200 l/s, desde 2023). Más recientes son el proyecto INCO de Antofagasta Minerals, vinculado a Los Pelambres (400 l/s, 2024), y el desarrollo de Mantoverde, de Capstone, que agrega 260 l/s (2024).
Cochilco advierte que la mayor participación del agua de mar también eleva la relevancia de asegurar la continuidad y la resiliencia de la infraestructura hídrica, dado que las plantas, los sistemas de impulsión y la conducción constituyen activos críticos para la operación minera.