La reducción tributaria busca igualar los costos de producción con EE. UU. para posicionar el GNL local.
Rolando Figueroa, detalló la ecuación económica y fiscal que la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) tendrá sobre las arcas de la provincia en el horizonte 2026-2030.
Según las proyecciones elaboradas por los equipos técnicos del Ejecutivo, Neuquén asumirá un costo fiscal inicial estimado en US$ 8,1 millones acumulados por la reducción de diez puntos en el Impuesto a las Ganancias que impacta en la masa coparticipable. No obstante, este esquema acelerará las decisiones de capital en petróleo y gas, generando un flujo incremental de ingresos provinciales superior a los US$ 2.400 millones hacia 2030.
La estrategia neuquina apunta a reducir la carga impositiva para equiparar los costos operativos del gas natural licuado (GNL) local con los valores de exportación de Estados Unidos, logrando colocar la producción de Vaca Muerta en el mercado internacional.
Aceleración de inversiones y superávit financiero
El modelo expuesto por la administración provincial determina que la masa de ingresos incrementales comenzará a acelerarse a partir de 2027, profundizándose hacia el final de la década a medida que entren en fase de régimen las obras de transporte y licuefacción. "Con un costo fiscal de US$8,1 millones, la provincia de Neuquén va a terminar percibiendo más de US$2.400 millones. El RIGI fue una jugada política extraordinaria: vamos a lograr incrementar la actividad económica y tener otra provincia en el año 2030", afirmó Rolando Figueroa.
El mandatario remarcó que los recursos fiscales excedentes permitirán financiar las obras de infraestructura básica necesarias para contener el incremento demográfico y productivo del eje Añelo-Confluencia.
Desendeudamiento y creación de fondo soberano
De acuerdo con la proyección oficial, la expansión de la escala económica de Neuquén posibilitará hacia 2030 optar por dos vías financieras: el desendeudamiento total del Estado provincial o la reestructuración de vencimientos para destinar la liquidez excedente al desarrollo de inversiones de renta y la eventual constitución de un Fondo Soberano.
De esta forma, la Provincia posiciona al RIGI no solo como una herramienta tributaria para el sector privado, sino como la pieza de ingeniería fiscal que permitirá duplicar la escala de su matriz económica en los próximos cuatro años.