La obra de la Cuarta Línea de Molienda requerirá US$ 725 millones e incrementará la capacidad de procesamiento un 26%.
Con la presencia del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, y autoridades de la Región de Antofagasta, la compañía Sierra Gorda SCM realizó el acto de colocación de la primera piedra del proyecto Cuarta Línea de Molienda, una iniciativa que demandará una inversión de US$ 725 millones.
La obra permitirá a la faena operada por capitales polacos y australianos elevar en un 26% su capacidad de procesamiento, marcando el inicio de la fase de ejecución proyectada para principios de 2027, con un pico de contratación de 900 puestos de trabajo directos durante su construcción.
El biministro Mas destacó que, tras caídas puntuales en los volúmenes de extracción registrados en el último mes, el sector prevé una recuperación sostenida hacia el próximo año, consolidando un ciclo de expansión productiva proyectado a partir de 2027.
Plan de inversiones y extensión de vida útil al 2049
El desarrollo de la Cuarta Línea de Molienda forma parte de un programa de capitales de largo plazo diseñado por la compañía. El esquema incluye una partida de US$ 100 millones destinados a programas de exploración entre 2028 y 2032, sumado a una inversión futura de aproximadamente US$ 950 millones orientada a extender la continuidad operacional del yacimiento hasta el año 2049.
Las autoridades mineras remarcaron que el proyecto cuenta con la totalidad de sus autorizaciones ambientales y permisos técnicos aprobados, cumpliendo los estándares de exigencia operativa para el procesamiento eficiente de sulfuros de baja ley.
Aporte al mercado global de metales estratégicos
Sierra Gorda SCM opera desde 2014 un yacimiento de cobre y molibdeno en el desierto de Atacama. De acuerdo con registros oficiales de Cochilco, la faena registró en 2025 una producción superior a las 165 mil toneladas de cobre fino (equivalente al 3,1% del total en Chile) y aportó el 9,7% de la producción nacional de molibdeno, consolidándose como el tercer actor en dicho mercado.
El inicio de las obras confirma el posicionamiento del país como proveedor clave de cobre para los procesos globales de electrificación y transición energética, articulando la inversión internacional de sus accionistas KGHM Polska Miedź y socios estratégicos.