El referente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas sostuvo que la diferencia para el país entre importar y exportar hidrocarburos equivale a unos US$35.000 millones. Destacó el rol del RIGI y pidió infraestructura, crédito y menos burocracia, especialmente para las pymes proveedoras.
Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), participó de Ámbito Debate, moderado por Sebastián Penelli y Nazarena Lomagno, y afirmó que sin Vaca Muerta la Argentina estaría importando petróleo y gas prácticamente todos los días, y que el RIGI fue clave para financiar el salto de inversiones que hoy atraviesa a la industria. Lo dijo en el panel de energía y minería del Ámbito Debate.
Un flujo constante de nuevos proyectos
El especialista señaló que casi a diario se presentan proyectos nuevos al RIGI, con montos que superan los US$ 3.000 millones. Los hay en perforación de pozos, ductos, plantas de fertilizantes y GNL, entre ellos uno reciente de Camuzzi, GNL del Plata.
Aclaró que el país ya vivió un boom petrolero y de infraestructura en los años 90, cuando se construyeron los gasoductos que hoy conectan la Argentina con el Cono Sur. Pero aquello se hizo sobre una base de recursos mucho menor. "Hoy los recursos que tiene Argentina en gas y petróleo son enormes para lo que es el país", indicó, y esa base es la que asegura que las inversiones en marcha tengan con qué llenarse.
Los recursos de Vaca Muerta, reevaluados
Recordó que la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos (EIA), que depende de su Departamento de Energía, hizo una primera estimación basada en información del Conexplo que organiza el IAPG. Calculó 308 trillones de pies cúbicos de gas y 16.000 millones de barriles de petróleo para Vaca Muerta.
El año pasado, la Secretaría de Energía debía evaluar los recursos de gas para otorgar permisos de exportación de largo plazo, en el marco de la Ley Bases, y le pidió al IAPG que lo hiciera. El Instituto trabajó con las universidades de La Plata y de Buenos Aires, técnicos de las empresas y de la propia Secretaría. La evaluación arrojó 258 trillones de pies cúbicos de gas, algo menos que la estimación estadounidense.
En petróleo, la evaluación de este año dio unos 30.000 millones de barriles, casi el doble de lo que calculó la EIA. Para dimensionarlo, explicó que en 120 años de industria el país produjo 16.000 millones de barriles y consumió unos 70 trillones de pies cúbicos de gas. El año próximo la industria cumple 120 años en la Argentina y el IAPG, 70.
Un proyecto de exportación
Sostuvo que Vaca Muerta es, ante todo, un proyecto exportador. El país se acerca a 1 millón de barriles diarios de producción y consume poco menos de 600.000, de modo que todo lo que se desarrolle de ahora en adelante tendrá como destino el mercado externo, tanto en gas como en petróleo.
En los últimos 20 meses, la producción creció 40%, y el aumento de las exportaciones responde tanto a mayor volumen como a mejores precios.
El especialista pidió medir también el impacto contrafáctico. La producción convencional ronda los 300.000 barriles diarios, frente a una demanda de 600.000, y está en declinación. Sin Vaca Muerta, la importación de crudo crecería año a año. Además, el 70% del gas proviene de esa formación. "Estaríamos importando gas todos los días. Sin embargo, estamos exportando petróleo y gas todos los días", afirmó.
Según estimó, la balanza energética cerrará el año con un saldo positivo de unos US$10.000 millones. Sin Vaca Muerta habría que haber importado entre US$20.000 y US$25.000 millones, por lo que la diferencia para el país es de unos US$35.000 millones.
Tres pilares para la Argentina
Consultado sobre el rol de la minería, afirmó que al sector energético "le encanta" que sea otro pilar de la economía. Recordó que el agro sufrió mucho por ser durante años el único, y que la energía fue el segundo. Un tercer pilar, dijo, ayudaría a mejorar la estructura impositiva y burocrática que hace que muchos emprendimientos dejen de ser rentables y se vayan a otras partes del mundo.
La importancia del RIGI
El referente del IAPG fue categórico: el aumento de actividad en Vaca Muerta no podría haberse financiado solo con los recursos de la formación. Hay que construir infraestructura hoy, como plantas de GNL o de fertilizantes, que empezará a recuperarse dentro de 20 años. Sin el RIGI, esos proyectos, anunciados por US$3.000, US$4.000 o US$5.000 millones, no se hubieran hecho a ese ritmo. El crecimiento habría sido más lento, como en el pasado, reciclando el flujo de fondos de los yacimientos.
Planteó que otras actividades que no acceden al régimen necesitan condiciones similares para desarrollarse de manera rentable.
Infraestructura, talento y pymes
Pidió que el Estado, en sus niveles provincial y nacional, acompañe con infraestructura vial y municipal, hospitales, colegios y vivienda, para alojar a la gente que se moviliza hacia las zonas de actividad y que esos lugares resulten atractivos. De lo contrario, advirtió, la competencia por recursos humanos será intensa, sobre todo con la minería, con la que comparten perfiles como ingenieros industriales, técnicos, mecánicos y electricistas. Lo calificó como una buena noticia, porque ayudará a ampliar la base de proveedores.
Sobre las pymes, citó un trabajo del IAPG: las 37 empresas más grandes de exploración y producción contratan unas 10.000 firmas, el 80% de ellas pymes. Entre 2019 y 2021, esas empresas facturaron unos US$4.000 millones por año a las operadoras.
Para ese entramado pidió crédito, que hoy no existe, y valoró la reducción del déficit fiscal como camino para mejorarlo. También reclamó desburocratizar el sistema, porque las exigencias de rendición ante el Estado y la AFIP muchas veces superan a las pymes y les impiden planificar. Concluyó que se trata de inversiones de muy largo plazo y que la infraestructura y el crédito son condiciones centrales.