La minera estatal santacruceña lleva adelante relevamientos geofísicos y topográficos previos a perforar.
Fomicruz S.E. dio inicio a un programa de estudios geológicos y geofísicos de campo en el proyecto San Agustín, ubicado en la provincia de Santa Cruz.
Las labores forman parte de una fase de prospección orientada a actualizar el modelo geológico del yacimiento antes de iniciar una nueva campaña de perforación diamantina. El objetivo principal consiste en delimitar con mayor exactitud la ubicación, orientación y profundidad de los blancos de perforación (targets), disminuyendo el margen de riesgo en las decisiones operativas.
El plan contempla la integración de diversas metodologías técnicas de análisis de superficie y subsuelo, marcando un antecedente en el esquema de trabajo coordinado por la empresa minera provincial.
Tecnología aplicada y métodos indirectos de subsuelo
El despliegue de campo en San Agustín incluye el uso de fotogrametría mediante drones para el levantamiento topográfico de detalle, junto con mediciones de magnetometría terrestre ejecutadas con personal e instrumental propio de la compañía estatal.
En paralelo, se realiza un estudio geofísico de polarización inducida (IP) mediante métodos geoeléctricos para caracterizar las propiedades físicas de las rocas en profundidad. Estos datos se complementan con muestreos de superficie y el cartografiado de las vetas que afloran en el terreno.
"Buscamos hacer todos los pasos previos necesarios para contar con la mejor información técnica y trabajar con mayor precisión. Apuntamos a ordenar los legajos para que los potenciales inversores vean con claridad qué datos tenemos para avanzar", señaló el presidente de Fomicruz, Fernando Baños.
Para la interpretación de las anomalías geofísicas y la consolidación de la información de campo, la empresa incorporó el asesoramiento de profesionales externos, quienes trabajan en conjunto con la gerencia técnica de la minera pública en la cuenca del Macizo del Deseado.