Cerca de 700 trabajadores paralizan sus funciones tras no llegar a un acuerdo con la filial de Antofagasta Minerals. La brecha salarial entre sindicatos es la principal causa del conflicto, que ocurre en un contexto de precios récord del metal rojo.
Este miércoles 7 de octubre se hizo efectiva la huelga en Minera Centinela, operada por Antofagasta Minerals, luego de que fracasara el proceso de mediación obligatoria ante la Inspección del Trabajo. La paralización es acatada por el Sindicato de Trabajadores Minera Esperanza (420 socios) y el Sindicato de Trabajadores Distrito Centinela (289 socios), sumando 709 operadores que representan el 22% de la dotación propia del yacimiento.
Se trata de un hecho inédito para el yacimiento y apenas del segundo paro en la historia del grupo Antofagasta Minerals. Ocurre además en un momento delicado para el mercado internacional del cobre, donde las interrupciones operativas en Chile han impulsado alertas sobre la oferta global.
El foco del conflicto: la brecha salarial interna
A diferencia de otros conflictos mineros enfocados exclusivamente en montos globales de reajuste, el principal punto de discordia radica en las diferencias salariales y de beneficios entre trabajadores que desempeñan las mismas funciones, pero pertenecen a distintas organizaciones sindicales.
Los sindicatos movilizados rechazaron la propuesta de la empresa argumentando que no ofrecía un mecanismo efectivo para corregir estas disparidades.
Desde la compañía explicaron que dichas diferencias no responden a un trato discriminatorio ni a una política interna, sino a la evolución histórica de las negociaciones colectivas:
+ En 2017, Antofagasta Minerals negoció en paralelo con los tres sindicatos existentes, logrando contratos prácticamente equivalentes.
+ A partir de 2020, los calendarios de negociación se descalibraron, lo que provocó que los reajustes e incentivos se incorporaran en momentos e instrumentos distintos.
La propuesta rechazada y la postura de las partes
La última oferta presentada por Minera Centinela a las organizaciones sindicales contemplaba:
+ Bono de término de negociación (BTN): $22,5 millones de pesos líquidos por trabajador.
+ Préstamo blando: $3,5 millones de pesos líquidos.
+ Reajuste del sueldo base: 2% real.
+ Beneficios adicionales: Incrementos en incentivos variables, becas de estudio, aguinaldos y bono de vacaciones.
Pese a lamentar el inicio de la huelga y las probables dificultades operativas, la minera aseguró que mantiene su proyección anual de producción (que en el ejercicio anterior alcanzó las 240.400 toneladas métricas) y reiteró su disposición al diálogo para buscar un acuerdo dentro del marco de la responsabilidad financiera y la equidad laboral.
Tensión en el mercado del cobre
El inicio de la paralización generó un eco inmediato en las bolsas de materias primas. Los contratos de futuros de cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) y el COMEX reaccionaron con volatilidad ante la perspectiva de restricciones en el suministro proveniente del mayor productor mundial del metal.
El paro en Centinela coincide con un panorama de alta tensión laboral en el sector minero chileno, marcado por negociaciones paralelas en otros yacimientos de gran envergadura —como la mina Escondida de BHP— y por un contexto global donde la demanda de cobre se mantiene firme debido a la transición energética.