Los camiones de extracción explican la huella energética de la minería a rajo abierto, que consumió 92,7 PJ en 2025. Sin un sustituto maduro, Cochilco lo identifica como el principal desafío de la transición.
Mientras la electricidad avanza hacia fuentes renovables, el diésel se consolida como el problema central de la minería chilena del cobre. Según Cochilco, concentró el 93% del consumo de combustibles en 2025, frente al 87% de 2015, y pasó de 69,4 a 98,3 PJ en el período.
La minería a rajo abierto es el proceso más intensivo del sector: 92,7 PJ en 2025, de los cuales el 95% (88,4 PJ) corresponde a combustibles. El componente eléctrico se mantuvo estable en torno a 4,3 PJ. El movimiento total de material llegó a 3.453,7 millones de toneladas, de las cuales 1.831,4 Mt fueron lastre.
La explicación es operativa. Entre 2015 y 2025 la producción de sulfuros aumentó 54% y el lastre removido creció 23%. Con leyes más bajas y una mayor razón estéril/mineral, hay que transportar volúmenes crecientes por cada tonelada de cobre.
El transporte, protagonista. Si el rajo chileno se consolidara en una sola operación, el transporte concentraría casi toda su intensidad energética: unos 57,9 MJ por tonelada de mineral extraído, prácticamente todo diésel, muy por encima del carguío, los equipos de apoyo y la perforación. “La huella energética del rajo es, ante todo, una huella de transporte de material en camiones de extracción”, señala el informe.
Menos diversificación. Mientras el diésel gana peso, el fuel oil, el carbón y el GLP van desapareciendo de la matriz. El fuel oil cayó 75%, el mayor descenso entre los combustibles. El gas natural se mantiene estable en torno a 5 PJ. Cochilco advierte que esa menor diversificación aumenta la exposición a la volatilidad del precio del petróleo y a los riesgos de suministro.
Lo que hace la industria. El 52% de las operaciones encuestadas declara tener planes de electromovilidad o transporte bajo en emisiones. La iniciativa más extendida son los buses eléctricos para el personal (una operación ya cuenta con hasta 17). Las grandes compañías trabajan en planes de acción climática y en estrategias de reemplazo de equipos a combustible con horizonte al 2040. En minería subterránea se incorporan jumbos con barras eléctricas, brazos robóticos y despegadoras de cátodos.