En un panel de las Reuniones Anuales en Tailandia, el ministro de Economía aseguró que el país crecerá por tercer año consecutivo y puso a los alimentos, la energía y los minerales críticos como la ventaja argentina frente a la inestabilidad global.
El ministro de Economía, Luis Caputo, participó este jueves 15 de octubre del debate “Forjar economías resilientes y dinámicas para el futuro”, en el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Tailandia. Allí presentó el balance de la gestión de Javier Milei y proyectó que Argentina será una de las economías de mejor desempeño en los próximos años.
El panel reunió a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva; al presidente del Eurogrupo y ministro de Economía de Grecia, Kyriakos Pierrakakis; al viceprimer ministro y ministro de Finanzas de Tailandia, Ekniti Nitithanprapas; y al presidente del Banco Central de Nigeria, Olayemi Cardoso. La moderadora fue Lisa Abramowicz.
El RIGI, en el centro del mensaje inversor
Caputo sostuvo que las empresas globales quieren invertir en el país porque el Gobierno ordenó la economía respetando contratos y propiedad privada. Como señal de ese “voto de confianza”, citó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): según el ministro, hay US$ 200.000 millones para desplegar en los próximos años, un monto que equivale a casi un tercio del PBI.
Esas inversiones, afirmó, mejorarán la productividad y la tasa de crecimiento, y permitirán crear más empleos y de mejor calidad.
Alimentos, energía y minerales críticos
Frente a la inestabilidad de la economía global, el ministro planteó que América Latina, y Argentina en particular, puede capitalizar el momento porque produce con alta eficiencia lo que el mundo necesita: alimentos, energía y minerales críticos. Es un mensaje directo al sector minero y energético, que concentra buena parte de los proyectos del régimen.
El balance fiscal y macroeconómico
Caputo aseguró que el Gobierno eliminó en el primer mes de gestión el déficit fiscal heredado, equivalente a cinco puntos del PBI, y que lo hizo recortando el gasto público en un 30% y no subiendo impuestos. Según dijo, eso desmintió la idea de que la consolidación fiscal es políticamente impopular, y afirmó que Milei mantiene una popularidad mayor que la de sus antecesores que gestionaban déficits significativos.
También rechazó que el ajuste fuera recesivo: remarcó que la economía crecerá por tercer año consecutivo. Y dijo que el país tiene hoy superávit fiscal, comercial y de cuenta corriente.