Fundar mapeó 733 políticas sobre minerales críticos en 38 jurisdicciones y detectó una brecha Norte–Sur en la forma de regularlos
El informe “Gobernar los minerales críticos”, elaborado por Fundar, presenta una base de datos inédita sobre cómo gobiernan estos recursos los países productores y los demandantes. El Norte Global y China apuestan a asegurar el suministro; el Sur Global, donde está la Argentina, regula sobre todo la extracción.
Fundar, el centro de innovación en políticas de desarrollo, publicó en septiembre el informe “Gobernar los minerales críticos: una nueva base de datos sobre políticas de minerales críticos y la división Norte–Sur en la transición energética”. El trabajo fue elaborado por Carlos Freytes, Martina Zanetto, Victor Delbuono, Kevin Corfield, Tomas Allan, Julieta Zelicovich y María Victoria Arias Mahiques, y forma parte del proyecto Transiciones Verdes de la organización.
Una base de datos inédita
El estudio presenta la Base Global de Políticas de Minerales (GMIPO, por sus siglas en inglés), que reúne 733 iniciativas de política y 1.754 instrumentos concretos adoptados por 38 jurisdicciones (incluida la Unión Europea) entre enero de 2010 y junio de 2025. Según Fundar, el relevamiento llevó siete meses y combinó herramientas de inteligencia artificial con controles manuales. Un 88% de los instrumentos sigue vigente.
La base cubre 17 minerales, entre ellos litio, cobre, níquel, cobalto, grafito y tierras raras, y se construyó con jurisdicciones que concentran al menos el 99% del mercado en reservas, producción o comercio. Los autores aclaran que los datos corresponden a la versión 1.0 y pueden tener ajustes menores de codificación.
Dos formas de gobernar
El hallazgo central es lo que Fundar llama una “arquitectura dual”. El Norte Global y China, agrupados en la categoría “Norte Global+”, abordan los minerales críticos como un problema de seguridad de suministro y competitividad industrial. Usan planes estratégicos, acuerdos internacionales, incentivos y herramientas en su mayoría no vinculantes, y regulan todos los eslabones de la cadena, incluidos los industriales.
El Sur Global, en cambio, concentra la regulación en el segmento extractivo: licencias, marco fiscal, exportaciones e impactos territoriales. Lo hace con normas nacionales vinculantes (decretos, leyes y resoluciones representan cerca del 79% de sus iniciativas domésticas) y, muchas veces, sin usar el rótulo “minerales críticos”. Según el informe, esa autoridad sobre la extracción no crea automáticamente capacidad de procesamiento, proveedores, desarrollo tecnológico ni empleo calificado.
Qué se regula y cuándo
Los cinco minerales con más iniciativas de política en el período son las tierras raras (142), el litio (130), el níquel (111), el cobalto (108) y el cobre (103). El informe muestra un salto desde 2021: entre 2010 y 2020 se adoptaban entre 20 y 40 iniciativas por año, y en 2022 y 2023 se llegó a 86 y 87. Ese impulso estuvo liderado por el Norte Global+, mientras que el Sur mantuvo una actividad más constante a lo largo del período.
Tres modelos en disputa
Fundar concluye que no hay convergencia hacia un único repertorio, sino tres modelos que conviven:
1- Seguridad de suministro y resiliencia de cadenas, más visible en el Norte Global+ y China.
2- Regulación de la extracción y control de recursos, dominante en gran parte del Sur Global. El informe advierte que, si queda limitado a la extracción, puede derivar en un “extractivismo regulado” más que en una estructura productiva diversificada.
3- Desarrollo productivo con justicia socioambiental, presente en ambos grupos pero todavía incompleto.
Alcances y límites. Fundar aclara que la base registra la adopción de instrumentos, no su efecto real: los conteos miden actividad regulatoria, no la carga efectiva sobre las operaciones ni la recaudación.