Horacio Pizarro señaló que Norandino y Atacama están prácticamente sin uso porque no llega gas firme desde Neuquén hasta Salta.
La Argentina tiene seis gasoductos de exportación, cinco de los cuales salen del sistema de TGN. Sin embargo, buena parte de esa infraestructura está subutilizada. En el Encuentro con los CEOs de AOG Patagonia 2026, el presidente de TGN, Horacio Pizarro, analizó por qué y cómo cree que ese escenario va a cambiar con el gasoducto Manuel Belgrano.
Consultado sobre cómo ve los mercados de Chile, en el marco de lo expuesto por Ricardo Markous respecto de las bajas exportaciones actuales, Pizarro recordó que en su momento se exportaba bastante, sobre todo gas hacia los Andes. Hoy, dijo, existen dos gasoductos construidos, Norandino y Atacama, que están prácticamente sin uso.
La razón es de infraestructura: no llega gas firme todo el año desde Neuquén hasta Salta, por lo que los consumidores del norte de Chile solo podrían contratar gas spot o interrumpible.
Qué cambia con el Manuel Belgrano
Con el ducto hasta La Carlota, sostuvo Pizarro, se podrá llevar gas de manera firme todo el año a cualquiera de esos mercados. “Yo creo que es un mercado que se va a activar”, afirmó, y lo comparó con lo ocurrido en el centro de Chile: una vez que la Argentina empezó a entregar gas, las exportaciones crecieron año a año.
La reversión del Gasoducto Norte es la otra pata: su capacidad actual es de 15 millones de m3/d y TGN proyecta llevarla a 29 millones.
Bolivia: de importador a posible comprador
El otro cambio de fondo es Bolivia. Hace diez años producía unos 60 millones de m3/d y hoy produce alrededor de 25. La Argentina, que hace tres años importaba en promedio cerca de 10 millones de m3/d, hoy importa alrededor de 1 millón, y la cifra seguirá bajando. “Hasta llegar al punto donde tengamos que exportar gas de Vaca Muerta a Bolivia”, planteó Pizarro.
Además del consumo local (litoral y provincias del norte), el CEO mencionó como destinos de exportación el norte de Chile, Bolivia (eventualmente) y Brasil.