El país produce ocho de los 17 metales clave para la transición energética y suma memorandos con Estados Unidos y Canadá, mientras el Minem admite que la burocracia sigue siendo un freno.
Perú busca consolidar su lugar en la cadena global de minerales críticos. El canciller Carlos Espa sostuvo durante la inauguración de Expomina Perú 2026 que el país produce ocho minerales considerados estratégicos para la transición energética: cobre, hierro, plomo, molibdeno, plata, zinc, indio y grafito.
El ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, había planteado en la convención PDAC 2026 que Perú produce ocho de los 17 metales requeridos para generación eléctrica, tecnologías fotovoltaicas y eólicas y baterías de almacenamiento.
A esa base productiva se suman recursos adicionales. Según el canciller, el país cuenta con litio, níquel, cobalto, manganeso, titanio, vanadio, grafito y tierras raras. La cartera incluye 66 proyectos de exploración y 69 de inversión, que representan más de US$ 64.000 millones estimados.
Alianzas internacionales
La estrategia incluye acuerdos con socios de peso. Espa señaló que los memorandos de entendimiento firmados este año con Estados Unidos y Canadá sobre minerales críticos y sostenibilidad minera son una expresión concreta de ese enfoque. En febrero, el Minem anunció su participación en la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos convocada por el gobierno estadounidense en Washington, que abordó la seguridad de las cadenas de suministro.
El cobre, eje del posicionamiento
En Expocobre 2026, la viceministra de Minas, Mayra Figueroa, destacó que el cobre es el principal producto de exportación peruano y un activo estratégico en el contexto actual. Agregó que el desarrollo de la inteligencia artificial y la expansión de los data centers refuerzan la demanda del metal.
El discurso oficial reconoce obstáculos. Figueroa habló de una “telaraña administrativa” que impide avanzar como corresponde. Alfaro, por su parte, afirmó que el Minem trabaja en promover la minería, destrabar proyectos e introducir mejoras regulatorias, con apoyo del Banco Mundial para un programa de competitividad y sostenibilidad.