El proyecto pakistaní Reko Diq, de Barrick, apunta a 460.000 toneladas anuales desde 2034. Argentina, con seis proyectos en carpeta y cuatro ya aprobados por el RIGI, busca sumarse a ese mapa.
Un informe de Mining Visuals con estimaciones de Wood Mackenzie muestra que las diez mayores minas de cobre produjeron entre 359.000 toneladas y 1,32 millones en 2025, con cinco de ellas en Sudamérica. El proyecto pakistaní Reko Diq, de Barrick, apunta a 460.000 toneladas anuales desde 2034. Argentina, con seis proyectos en carpeta y cuatro ya aprobados por el RIGI, busca sumarse a ese mapa.
Un mapa dominado por Sudamérica
Las diez mayores minas de cobre en operación del mundo están repartidas en seis países y, según las estimaciones de Wood Mackenzie recopiladas por Mining Visuals, cada una produjo entre 359.000 toneladas y 1,32 millones de toneladas en 2025. Más de la mitad del volumen combinado de esas diez operaciones salió de las cinco que están en Sudamérica.
Chile y Perú explican buena parte de esa ventaja. Las dos minas chilenas del ranking, Escondida y Collahuasi, produjeron en conjunto unas 1,75 millones de toneladas. Las tres peruanas, Cerro Verde, Las Bambas y Antamina, sumaron cerca de 1,19 millones. Escondida, con 1,32 millones, volvió a ubicarse como la mayor mina de cobre del planeta.
En la República Democrática del Congo, Tenke Fungurume y Kamoa-Kakula aportaron unas 914.000 toneladas. Completan la lista Grasberg (Indonesia), Buenavista del Cobre (México) y Norilsk (Rusia).

Grasberg, un año condicionado
El dato de Grasberg, de 455.000 toneladas, refleja el impacto del derrumbe de barro (mud rush) ocurrido en septiembre de 2025 en su operación subterránea Block Cave. Freeport-McMoRan había previsto que esa operación aportara cerca del 70% de la producción proyectada de cobre y oro de PT Freeport Indonesia hasta 2029.
Las minas no afectadas, Deep Mill Level Zone y Big Gossan, reanudaron a fines de octubre de 2025, y el Block Cave reinició a fines de marzo de 2026. En su último reporte de octubre de 2026, Freeport informó que el procesamiento del tercer trimestre promedió unas 140.000 toneladas de mineral por día, alrededor del 67% de los niveles previos al incidente. La compañía espera llegar al 80% de la capacidad a mediados de 2027 y acercarse a la capacidad plena hacia fines de 2027.
Reko Diq: un proyecto, no una mina en operación
El informe pone al lado de las operaciones activas a Reko Diq, en Pakistán, aunque con una salvedad central: su cifra no es producción real sino planificada. El estudio de factibilidad de Barrick prevé un promedio de 460.000 toneladas anuales de cobre entre 2034 y 2043, tras una primera fase de hasta 240.000 toneladas por año. La vida útil proyectada es de al menos 37 años.
Barrick posee el 50% del proyecto. Tres empresas estatales federales pakistaníes tienen el 25% y el Gobierno de Balochistán el 25% restante. Reko Diq integra el programa técnico del Pakistan Minerals Investment Forum, que se realiza en Islamabad el 12 y 13 de noviembre de 2026.
Si se cumple el plan, Reko Diq superaría en producción anual promedio al piso del ranking actual (359.000 toneladas) y se ubicaría en el grupo de las grandes minas del mundo.
¿DÓNDE QUEDA ARGENTINA?
Mientras el ranking global está dominado por Chile y Perú, Argentina todavía tiene una producción de cobre marginal. Pero el escenario cambió con el RIGI: según un informe de CAEM, la UIA y el BID, seis proyectos avanzados (Vicuña, Taca Taca, Los Azules, MARA, El Pachón y PSJ Cobre Mendocino) podrían llevar al país al top 10 de productores mundiales, con una producción que superaría el millón de toneladas anuales. Esos seis emprendimientos concentran más del 70% de los US$ 50.000 millones de la cartera minera argentina identificada por CAEM.
Michael Meding, vicepresidente de McEwen Copper y gerente general de Los Azules, estima que estos desarrollos podrían sumar 1,5 millones de toneladas de cobre por año hacia 2035, con posibilidad de ampliaciones. Es una proyección empresaria, pero vale la comparación: de concretarse, ese volumen superaría a los 1,32 millones de toneladas que produjo Escondida en 2025.
“Si se concretan, los proyectos argentinos podrían sumar 1,5 millones de toneladas anuales hacia 2035, más que lo que hoy produce Escondida.”
Cuatro proyectos de cobre ya cuentan con RIGI
Vicuña (Lundin Mining y BHP, San Juan): el Gobierno oficializó su ingreso al RIGI en junio de 2026. Prevé una inversión inicial de más de US$ 9.000 millones, que según Caputo podría superar los US$ 9.700 millones y escalar hasta US$ 18.000 millones. Combina los depósitos Filo del Sol y Josemaría, que suman 13 millones de toneladas de cobre contenido en recursos medidos e indicados, y fue calificado por S&P Global como el mayor descubrimiento de cobre greenfield en 30 años.
Los Azules (McEwen Copper, San Juan): inversión superior a US$ 3.170 millones, con construcción proyectada para 2027 y producción desde 2029.
PSJ Cobre Mendocino: por su menor escala, necesita apenas dos años de obra antes de producir.
MARA (Glencore, Catamarca): el RIGI se aprobó en octubre de 2026. Integra la mina Alumbrera con el yacimiento Agua Rica y prevé 200.000 toneladas anuales de cobre contenido. Según Glencore, la producción arrancaría en la segunda mitad de 2027 con el reinicio de Alumbrera, y Agua Rica entraría a fines de 2030. La inversión total estimada ronda los US$ 4.800 millones, según Industrial Info Resources.
El Pachón, el próximo en la fila
Glencore ya presentó El Pachón (San Juan) para su evaluación bajo el RIGI. Prevé 350.000 toneladas anuales de cobre contenido durante 25 años, con una inversión de entre US$ 8.500 y US$ 9.500 millones para la fase 1. Con esa cifra quedaría a muy pocas toneladas del piso del ranking global (359.000 toneladas). El informe de CAEM ubica el inicio de obra recién en 2031 y la puesta en marcha en 2034.
Según el Banco de Rosario, los proyectos de cobre concentran la mayor parte de las inversiones mineras presentadas al RIGI, con unos US$ 31.500 millones comprometidos.