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ECONOMÍA Y FINANZAS
UE crea un mega fondo post virus. Impacto en las bolsas
MINING PRESS/ENERNEWS/Diarios

1,82 billones de euros para hacer frente a la profunda crisis que dejará la pandemia de coronavirus

21/07/2020

Las bolsas del mundo cerraron con mayoría de ganancias tras el anuncio del acuerdo entre los líderes de la Unión Europea (UE) para inyectar fondos en el marco de un megaplan de recuperación pospandemia y por esperanzas en un nuevo paquete de estímulos en Estados Unidos.

 

Las acciones europeas cerraron por sobre máximos de cuatro meses. El STOXX 600 llegó a saltar hasta un 1,3% antes de cerrar con una ganancia de 0,3% a su nivel más alto desde comienzos de marzo, avance también visto en las acciones líderes de la zona euro, que sumaron un 0,5%. Las acciones del sector petrolero fueron los mayores impulsores frente al alza de los valores del barril.

Paralelamente, una medición de la volatilidad de mercado de las acciones europeas se hundió a su menor nivel desde el 25 de febrero. publicó Ámbito.

Cuatro jornadas de intensas negociaciones hicieron falta para que los líderes de la Unión Europea sellaran un acuerdo que permitirá dar una respuesta conjunta a la crisis desatada por el coronavirus. El pacto, calificado de histórico, había empezado a descontarse horas antes y, aunque el acuerdo parecía difícil por las discrepancias entre los países del norte y del sur, en la madrugada del martes saltó la noticia.

Los inversores, que un día antes habían despedido la sesión con rumores de un acuerdo, amanecieron con la confirmación del pacto para la creación del fondo de reconstrucción, un proyecto que estará dotado con 750.000 millones de euros. Esto fue más que suficiente para impulsar las subidas en Bolsa.

Los índices europeos comenzaron la jornada con alzas del 1%, hasta máximos de principios de marzo, subidas que conforme avanzaron las horas fueron ampliándose. Sin embargo, tras la euforia inicial, la cautela regresó al mercado. El Ibex 35, que en niveles intradía llegó a subir más de un 2,36%, concluyó con un avance del 0,22%, insuficiente para mantener los 7.500 puntos y lejos de los 7.654,8 puntos, máximo intradía que devolvió al selectivo español a niveles de principios de junio, cuando los inversores empezaron a descontar una rápida recuperación, que con el paso de los días ha ido diluyéndose.

Euro

La moderación también se impuso en el resto de Bolsas europeas. El Cac francés sumó un 0,22%; el Mib italiano, un 0,49%; el FTSE británico, un 0,13% y por segunda jornada consecutiva el Dax volvió a ser el índice más alcista tras anotarse un 0,96%.

Aunque el pacto es un hito muy relevante y ha roto el tabú de la mutualización de la deuda, “el paquete es menos ambicioso que la propuesta inicial franco-alemana, y está cargado de dificultades futuras, dada su compleja gobernanza y los efectos financieros negativos en otras áreas de gasto de la UE”, explica Gilles Moëc, economista jefe de Axa IM. Los analistas de Bank of America señalan que el fondo es un ingrediente clave para la respuesta europea a la crisis, aunque quizá no lo bastante para asegurar la mejoría económica.

Los expertos del banco estadounidense consideran que la respuesta fiscal de los países de la UE sigue siendo insuficiente y que la creación del fondo no cambia esto de forma significativa a corto plazo. Es más, los expertos añaden que el BCE tendrá que continuar con su apoyo y esperan que el programa de compras de deuda frente a la pandemia se extienda durante todo el año 2021.

La tímida respuesta de las Bolsas europeas tiene que ver también con que la existencia de un acuerdo, más allá de la letra pequeña, ya había sido descontado en gran medida. Desde Macroyield añaden que con el pacto se refuerzan las posibilidades de un comportamiento favorable de los activos europeos frente a los de

EE UU especialmente mientras la pandemia no dé señales de estar controlada en el país donde algunos de sus estados han vuelto a imponer restricciones ante el aumento de contagios. “El acuerdo refuerza las medidas tomadas por el BCE para apoyar a los mercados soberanos y apoya nuestra postura constructiva en los periféricos europeos”, apunta Nicola Mai, analista de crédito soberano de Pimco.

 

El activo que más reaccionó al pacto fue el euro. La divisa europea, que con el inicio de la cumbre el pasado viernes ya había acelerado las subidas, celebró la noticia con una subida del 0,59%, hasta los 1,1515 dólares, máximos de enero de 2019. Desde los mínimos del año la moneda única recupera ya un 7,66%. “Gracias a este acuerdo, creemos que el riesgo de una ruptura europea ha disminuido aún más y que el crecimiento europeo debería ser apoyado a medio plazo por estos pasos”, afirma Esty Dwek, responsable global de estrategia de mercados de Natixis IM.

La deuda soberana también reaccionó con alivio a la consecución del acuerdo europeo. Como venía siendo una constante en las últimas semanas, fue la deuda periférica la que mejor respondió a la buena nueva pues España e Italia –los países del euro más golpeados por el coronavirus– serán los grandes beneficiados. Coincidiendo con los momentos de mayor euforia en la renta variable, la rentabilidad de la deuda española cayó al 0,321%, niveles de febrero, previos al estallido de la pandemia. Sin embargo al cierre de los mercados y tal como sucedió en la Bolsa, la alegría se moderó. El rendimiento del bono español cerró sin cambios en el 0,35% mientras el italiano concluyó el 1,09%. Las primas de riesgo de España e Italia concluyeron sin cambios en los 81 y 155 puntos básicos, respectivamente.

Más allá del pacto europeo, las Bolsas han contado en las últimas horas con diversos catalizadores. A los avances científicos contra el virus se suma las informaciones sobre los nuevos estímulos que prepara

EE UU por importe de un billón de dólares. Esto fue suficiente para que Wall Street se sumara a la tendencia alcista. En Estados Unidos las subidas fueron muy moderadas, el S&P ganó un 0,17%, el Dow Jones un 0,60% y el Nasdaq corrigió un 0,81%.

Wall Street

Por su parte, en Wall Street, el S&P 500 subió un 0,2%, en una sesión en que los inversores apostaron por las acciones cíclicas ante el optimismo de que Washington inyectará una nueva ronda de estímulo para apoyar la recuperación económica de EEUU a raíz de los efectos de la pandemia. En el mismo sentido, el Dow Jones creció un 0,6%.

Las acciones de los sectores financiero, industrial y de energía dieron el mayor impulso a estos dos índices. Sin embargo, el repunte perdió fuerza al final de la jornada, ante la caída de las acciones tecnológicas que hizo descender al Nasdaq.

"Los sectores económicamente sensibles estuvieron muy bien hoy", dijo Peter Tuz, presidente de Chase Investment Counsel en Charlottesville, Virginia. "Supongo que es por el estímulo aquí y en la UE, y los buenos informes de ganancias de una variedad de compañías", agregó.


El acuerdo

Clarín

IDAFE MARTÍN

No fue la cumbre más larga de la historia de la ​Unión Europea por apenas 25 minutos. A las 05:31 de este martes, el presidente del Consejo Europeo Charles Michel anunciaba en Twitter: “Acuerdo”. Acababa así una reunión había empezado el pasado viernes a las 10 de la mañana, que había visto drama, tensión, encontronazos, casi insultos y que, al final, como casi siempre en Bruselas, había encontrado ese pequeño punto en el que 27 dirigentes vieron un lugar de encuentro para sumar, en dos paquetes, 1,82 billones de euros para hacer frente a la profunda crisis que dejará la pandemia de coronavirus​.

No es el acuerdo ideal para nadie pero es un acuerdo histórico, esa palabra tan manoseada que en algunas ocasiones sí tiene sentido usar. Por primera vez, la UE acudirá a los mercados no para prestar a algún Estado miembro –eso ocurre desde los años 70- sino para financiar inversiones a fondo perdido. Como si fuera un Estado. El acuerdo, sólo por ese punto, es ya un precedente que fuerza un paso más en la integración política y económica de la UE. Y es, sobre todo, un dique contra la crisis. “¡Día histórico para Europa!”, estallaba el francés Emmanuel Macron.

La idea es que el 70% del dinero se desembolse entre 2021 y 2022, para concentrar la potencia de fuego del nuevo fondo en los años en los que debe arrancar la recuperación económica.

 

Los presupuestos comunitarios se financian con transferencias de dinero nacional de los Estados miembros. Este fondo innova. La Comisión Europea irá a los mercados con una emisión de deuda para captar 750.000 millones de euros, avalada con los presupuestos europeos. Cada país será responsable de avalar como máximo su cuota en esos presupuestos.

Esa emisión se pagará con los propios presupuestos europeos y con ingresos propios de la UE –básicamente aranceles pero podrían ponerse en marcha nuevos impuestos, como al plástico no reciclado o al carbono- durante 30 años. Que la UE se endeude para financiar inversiones a fondo perdido en sus Estados miembros era algo que el norte de Europa había rechazado tajantemente hasta que Angela Merkel, a raíz de la pandemia, decidió girar. El cambio alemán dejó solos a los pequeños países del norte.

La jefa de gobierno de Alemania, Angela Merkel: "No fue fácil, pero nos reencontramos", afirmó. (Stephanie Lecocq, Pool Photo via AP)

La jefa de gobierno de Alemania, Angela Merkel: "No fue fácil, pero nos reencontramos", afirmó. (Stephanie Lecocq, Pool Photo via AP)

"Freno de emergencia"

Los 27 pactaron un sistema de gobernanza que rechaza que un solo país tenga derecho de veto sobre los desembolsos. Se llama ‘freno de emergencia’ y está copiado de una ley belga, la ‘sonnette d’alarme’. En Bélgica, cuando una de las tres regiones o una de las tres comunidades lingüísticas cree que sus “intereses vitales” están amenazados por otra o por el gobierno federal, puede bloquear cualquier legislación y convocar un comité de concertación. En él puede negociar pero no tiene derecho de veto.

El ‘freno de emergencia’ europeo consiste en que, por ejemplo el primer ministro holandés Mark Rutte –porque es el que ha insistido en esa herramienta- podría, después de que la Comisión Europea valide un programa nacional de reformas, tocar el silbato y frenar los desembolsos si cree que ese programa se desvía fundamentalmente de los objetivos que debería cumplir. Sería una situación políticamente tóxica pero los ministros de Economía deberían revisar de nuevo el programa. Tampoco habría derecho de veto. En la práctica un gobierno podría retrasar hasta tres meses los desembolsos a otro.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron y su gesto aprobatorio tras el histórico acuerdo. . (Stephanie Lecocq, Pool Photo via AP)

El presidente de Francia, Emmanuel Macron y su gesto aprobatorio tras el histórico acuerdo. . (Stephanie Lecocq, Pool Photo via AP)

Austria, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos y Suecia, liderados por el holandés Mark Rutte, llegaron el viernes a Bruselas exigiendo que no hubiera ni un euro en transferencias, que hubiera derecho de veto para desembolsar los fondos y que las condiciones fueran de duros ajustes fiscales y más reformas de pensiones y laborales.

Se van sin lograr sus objetivos pero con mayores cheques compensatorios de su contribución neta a los presupuestos europeos. Países como Luxemburgo, Bélgica, Irlanda, Italia, Francia y pronto Eslovenia o España, también son contribuyentes netos y no han pedido nunca esos cheques. Los frugales también querían un presupuesto europeo “moderno”, es decir, aumento de las partidas que más podrían beneficiarles y reducción de aquellas que usan menos, como la Política Agrícola Común. Los presupuestos europeos apenas cambian.

El texto del acuerdo recoge que los programas de reformas nacionales, de presentación obligatoria para recibir desembolsos del nuevo fondo cuando este se ponga en marcha, deberán cumplir con las recomendaciones que hace la Comisión Europea en su ejercicio llamado Semestre Europeo, que hasta ahora eran eso, recomendaciones, pero que pasarán a ser de obligado cumplimiento si se quiere dinero del nuevo fondo.

Modernización y cuidado del medio ambiente

Bruselas no pide en ese ejercicio ajustes fiscales sino modernización administrativa, digitalización, inversiones en transición energética y lucha contra el cambio climático, estabilidad en el empleo e inclusión social, lucha contra la precariedad y apoyo a las empresas y a los trabajadores.

Un paradigma totalmente contrario a las exigencias de ajustes de la década pasada. En esas recomendaciones algunos países –Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo- vienen viendo cómo se les señala por su “agresividad fiscal”, otra forma de hablar de sus prácticas cercanas a las de los paraísos fiscales.

Michel consiguió lo que parecía imposible, hacer que los dirigentes aprobaran también el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-2027, los próximos presupuestos europeos. Básicamente continuistas (1,0743 billones de euros), respetan casi todos los grandes fondos –política agrícola, fondos estructurales y de cohesión-, introducen algunos nuevos con pequeñas cantidades –Defensa, Inmigración- y servirán de percha legal para el nuevo fondo pos pandemia, que utilizará los presupuestos comunitarios como aval para emitir deuda.

Polonia y Hungría pueden darse por satisfechos con el resultado de la cumbre. El viernes muchos gobiernos amenazaban con impedir que obtuvieran fondos si no respetaban al dedillo las recomendaciones sobre respeto de las normas del Estado de derecho que les hacía la Comisión Europea. Los dos llevan una deriva iliberal, por no decir autoritaria en el caso de la Hungría de Viktor Orban, que Bruselas no consigue frenar eficazmente.

Tras cuatro días de cumbre se elimina esa condicionalidad para dejar en el texto apenas una vaga referencia: “El Consejo Europeo subraya la importancia del resto al Estado de derecho”.

A Bruselas no le preocupa únicamente la deriva autoritaria sino el mal uso de los fondos europeos y las sospechas de que en algunos países –Hungría, Eslovaquia o la República Checa- están sirviendo para enriquecer a lo oligarcas cercanos al poder.

El Consejo -la presidencia alemana- y la Comisión Europea deberán convencer ahora a un Parlamento Europeo que en principio no debe estar dando saltos de alegría porque quería un fondo pos pandemia más potente y, sobre todo, porque ve como su propuesta de presupuestos comunitarios de 1,3 billones de euros queda reducida hasta los 1,074 billones. El acuerdo no es perfecto pero como decía Macron en la madrugada del martes: “El mundo no es perfecto”.

 

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