El Departamento de Energía de EE.UU. (DOE) ha dado un paso significativo hacia la independencia energética y la seguridad nacional luego de anunciar una inversión de US$ 2.700 millones para fortalecer la cadena de suministro nacional de combustible nuclear.
Esta medida, anunciada como parte de la agenda "Invertir en Estados Unidos" por el presidente Joe Biden, busca reducir la dependencia de importaciones de uranio ruso, al emitir una solicitud de propuestas para la compra de uranio poco enriquecido (LEU) de fuentes domésticas.
Jennifer M. Granholm, secretaria de Energía de EE.UU., destacó la importancia estratégica de esta iniciativa al afirmar que fortalecer la capacidad de enriquecimiento de uranio en el país es fundamental para la seguridad nacional y para el crecimiento de la industria nuclear estadounidense.
Granholm subrayó que esta acción no solo fomentará la diversidad en el mercado y promoverá la seguridad energética, sino que también apoyará la resiliencia de las industrias nacionales frente a influencias externas, particularmente evitando la dependencia de Rusia.
La solicitud de propuestas, abierta hasta el 26 de agosto, tiene como objetivo adquirir uranio poco enriquecido producido por nuevas instalaciones de enriquecimiento en Estados Unidos. Estas instalaciones incluirán tanto nuevas construcciones como expansiones de capacidades existentes, con la intención de satisfacer la demanda de combustible nuclear para reactores estadounidenses actuales y futuros.
El DOE tiene previsto adjudicar dos o más contratos de hasta 10 años de duración a los solicitantes seleccionados, con el requisito adicional de que estos contribuyan a beneficios locales y prioricen la justicia ambiental en sus operaciones.
¿CUÁNTO DEPENDE ESTADOS UNIDOS DEL URANIO RUSO?
Después de que Rusia invadió Ucrania, Estados Unidos impuso sanciones al petróleo y al gas producidos en Rusia, pero aún así se sigue importando uranio enriquecido en Rusia.
Actualmente, Rusia es el mayor proveedor extranjero de combustible nuclear para Estados Unidos. En 2022, Rusia suministró casi una cuarta parte del uranio enriquecido utilizado para alimentar la flota estadounidense de más de 90 reactores comerciales.
La mayor parte del uranio restante se importa de países europeos, mientras que otra parte es producida por un consorcio británico-holandés-alemán que opera en Estados Unidos llamado Urenco.

Fuente: Visual Capitalist, Sam Parker
De manera similar, casi una docena de países en todo el mundo dependen de Rusia para obtener más de la mitad de su uranio enriquecido, y muchos de ellos son miembros de la OTAN y aliados de Ucrania.
Según informó Bruno Venditti en Visual Capitalist, solo en 2023, la industria nuclear estadounidense pagó más de US$ 800 millones a la corporación estatal de energía nuclear rusa, Rosatom, y a sus filiales de combustible. Es importante señalar que el 19% de la electricidad en EE.UU. proviene de plantas nucleares.